Sólo han pasado tres etapas de este Tour de Francia 2026, y no queda en el pelotón ningún ciclista sin al menos un rasguño en su particular armadura física y mental. Las grandes vueltas son esencialmente pruebas de resistencia al desgaste, y esta edición de la Grande Boucle ha comenzado de forma particularmente estresante por la contrarreloj por equipos inaugural (los meses de preparación, la tensión del día D), la jornada de Barcelona (los nervios del pelotón, la anticipación de un final explosivo) y la travesía hacia Les Angles (la pelea eterna por la escapada, el ritmo machacón de UAE).
Este martes, los caballeros del pelotón afrontarán una cuarta etapa que liga dos ciudades medievales, Carcassonne y Foix, que son célebres en la historia del Tour de Francia por haber acogido numerosas justas (duelos entre grandes nombres) y cabalgadas (escapadas ganadoras y valientes). De hecho, las cuatro etapas con meta en Foix disputadas hasta hoy se han saldado con triunfo de la fuga. Ésta, probablemente, no será diferente: tanto su longitud (181,9 kilómetros) como su desnivel acumulado (2.700 metros) la convierten en prácticamente imposible de controlar para el pelotón. Las ascensiones al Col de Coudons (2ª, km 104,9) y el Col de Montségur (2ª, km 146,7) tienen además entidad suficiente para eliminar a unos velocistas que sueñan con la llegada del día siguiente en Pau, mucho más propicia para sus cualidades.
Sin embargo, hay hombres rápidos que prefieren este tipo de circunstancias que reducen el pelotón y les permiten imponerse. Por ejemplo: Mads Pedersen (Lidl-Trek), cuya fuerza bruta le permitió entrar en la escapada camino de Les Angles y sumar puntos para el maillot verde, su gran objetivo en este Tour, y que además cuenta con dos adláteres de calidad para este terreno en Mathias Vacek y Quinn Simmons. O, por qué no, un Mathieu van der Poel (Alpecin-Premier Tech) que parece estar afilando el cuchillo al igual que el campeón nacional francés Romain Grégoire (Groupama-FDJ United). Con vistas a la general, será interesante comprobar cuán rápida es la etapa y cuánto desgasta al pelotón; y, también, si Tadej Pogacar (UAE Team Emirates XRG) y Jonas Vingegaard (Visma | Lease a Bike) juegan al puestómetro para ceder, o conquistar, un maillot amarillo que bien podría recaer en las espaldas de un osado aventurero si los favoritos llegan a un tácito y táctico pacto de no agresión.

