Cada año, los humanos damos una vuelta completa al Sol y los ciclistas, unas cuantas por los Campos Elíseos. Durante 365 días comemos, bebemos, trabajamos, dormimos, leemos, escuchamos, lloramos, reímos, abrazamos, besamos, nos enamoramos, nos enfadamos, concebimos, soñamos… y, entre las muchas certezas que nos acompañan a lo largo de estos actos que puestos en fila conforman una vida, están el Tour de Francia y su visita a París. Cambia, todo cambia menos el verano y el Tour, que no muta sino que evoluciona; que un año nos sorprendió llevando su ocaso a Niza, y al otro nos compensó complementando el majestuoso colofón de los Campos Elíseos con la preciosa subida a la Rue Lepic de Montmartre, la calle adoquinada del café Les Deux Moulins donde curraba Amélie Poulain; la que empieza al pie del Moulin Rouge que durante décadas encarnó a la París más atrevida y transgresora.
Tras la adaptación del recorrido este sábado, serán diez vueltas a los Campos Elíseos, con las tres últimas incluyendo a esa ascensión a la Côte de la Butte Montmartre (4ª; km 46,4, 62,4 y 78,4) que nos cautivó en los Juegos Olímpicos de 2024 y nos epató en la jornada final del año pasado. El ciclista capaz de batir a Tadej Pogacar (UAE Team Emirates XRG) en un emocionante mano a mano en la cuesta empedrada, Wout van Aert, no está presente por lesión; sin embargo, eso no significa que falten retadores para el titán esloveno. Mathieu Van der Poel (Alpecin-Premier Tech) es el rival natural, y probablemente el favorito. Su compañero Jasper Philipsen o el maillot verde Mads Pedersen (Lidl-Trek) son excelentes candidatos en caso de llegada masiva; Filippo Ganna (Netcompany Ineos) o Matej Mohoric (Bahrain Victorious) pueden serlo, también, con un movimiento sagaz en el que puedan abusar de su potencia. No obstante, si de cabalgar en solitario se trata, no hay nadie como Remco Evenepoel (Red Bull-Bora-Hansgrohe): el doble campeón olímpico que en este Tour ha refrendado un salto de calidad para ser merecedor de ver este domingo por la tarde, desde el podio final, atardecer sobre París.

