“En el Tour no hay jornadas fáciles. Es como si nos enfrentáramos todos los días a una clásica. Hoy ha habido viento y una tormenta tremenda. En otros deportes, nos habrían doblegado. Las circunstancias han aportado suspense y no ha sido hasta los últimos metros cuando hemos neutralizado la fuga.
He vivido un inicio de Tour con altibajos. El momento más bajo fue el de la Planche des Belles Filles, donde tuve un día malo en el peor momento posible, y el más alegre el del día 13, cuando el equipo y yo logramos recuperar cuatro minutos. En Risoul volví a tener buenas sensaciones y hoy, de hecho, he sentido que me acompañaban las piernas. Tengo esperanzas puestas en la última semana de carrera. Ha tardado en llegar y no sé si será por culpa del Giro, pero si me siento bien la tercera semana y hago un bonito fin de Tour, estaré satisfecho. Además, hay otros franceses delante, lo cual está muy bien.”
Entrevistas
20 julio 2014
- 18:43
Pierre Rolland: "Hacer una buena tercera semana"

