En un Tour de Francia tan exiguo en kilómetros de contrarreloj individual, los 26,1 kilómetros entre Évian-les-Bains y Thonon-les-Bains son agua de mayo para quienes, como Remco Evenepoel (Red Bull-Bora-Hansgrohe), cuentan con esta disciplina como principal baza de cara a disputar (y, en su caso, asegurar) el podio de París. El belga, vigente campeón mundial y olímpico de la modalidad, llegará a las orillas del Lago Lemán lanzado después de su magnífica victoria en Plateau de Solaison: su primer triunfo en un final en alto del Tour, testigo de “un salto de calidad” de acuerdo con su propio autor.
El recorrido está dividido en tres partes. Los primeros 9,7 kilómetros son una subida tendida y constante, ideal para rodar acoplado y marcar diferencias abusando del ‘core’. Después viene un descenso de 7,3 km donde imperará la aerodinámica. Y, en los 9 km finales, más planos, será la fuerza restante en las piernas después de un extenuante esfuerzo tras dos semanas completas de competición la que se impondrá. Todo esto, además, viniendo del día de descanso: nunca un concepto tan dulce escondió tanta trampa.
Remco no tendrá un segundo que perder. Tadej Pogacar (UAE Team Emirates XRG) será su gran rival, por condición física global; Filippo Ganna (Netcompany Ineos) será su gran alternativa, por especialista en estas lides. Para todos los demás, será cuestión de aguantar el tirón, de limitar pérdidas… y, en casos puntuales, de hallar su momento de gloria en un día donde la mayoría saldrán a salvar los muebles.

