“Mi intención era ayudar a Edvald Boasson Hagen y Ben Swift al final de la etapa, pero por desgracia han quedado desplazados y no han podido seguirme. El plan era arrancar a 1 km de la llegada, cosa que he hecho. Sin embargo, mis compañeros no han conseguido pegarse a mi rueda y cuando me he girado, ¡no quedaba nadie! Y, claro, imposible ganar solo… Ya había invertido demasiada energía y ¡encima tenía a corredores de la talla de Hushovd y Renshaw justo detrás de mí! _ Creo que hacia el final de la semana, empezaremos a sentirnos más cansados y por tanto la carrera será más sosegada. Es agradable estar en plena acción, posicionarse bien y lucir el maillot blanco. Es el Tour de Francia, la carrera más importante del año y ¡estoy en el podio! _ Los 50 últimos kilómetros han sido una auténtica locura. Con el público que había cualquier hubiera pensado que disputábamos una etapa de montaña, pero no, rodábamos a 60 km/h. Ha sido un sprint propio del Tour de Francia, extremadamente reñido y animado."
Entrevistas
4 julio 2011
- 19:15
Geraint Thomas: "Me he dado la vuelta y ya no había nadie"

