
Loudenvielle - Le Louron
196 km
Lunes 23 julio
Loudenvielle-Le Louron - 196 km
Castillo Condal (Fotografía: Ciudad de Foix)
De color sangre y oro, Foix, situada en pleno corazón del departamento de Ariège, rezuma historia gracias a su pasado medieval y cátaro, que convierten a esta localidad en un destino turístico de primer orden. Simbolizada por el castillo de los Condes de Foix (siglos X-XV), que se alza sobre una roca, esta localidad consta hoy de una cuarentena de servicios públicos, así como de prósperas empresas implantadas en las zonas de actividad. Inmersa en un entorno natural privilegiado, Foix ofrece un amplio abanico de comercios y servicios, instalaciones culturales de calidad (teatro nacional L’Estive, mediateca, cine, museo del departamento en el Castillo, museo de la caza…) y numerosas infraestructuras deportivas (piscina, centro de aguas vivas, zona recreativa, velódromo, gimnasio, dojo o salón de entrenamiento de artes marciales, pistas de tenis, campos para practicar deportes de equipo…). Gracias a la riqueza de su vida asociativa, Foix acoge numerosos acontecimientos estivales ricos en música y colorido, como el “Jazz à Foix”, “Trad’estiu”, el Festival Folclórico Occitano, el espectáculo histórico representado por 200 voluntarios desde hace más de veinte años titulado “Si l’Ariège m’était contée”, “Ingénieuse Afrique”…
Ayuntamiento de Loudenvielle-Le Louron (Fotografía: J. Masson)
Loudenvielle es una pequeña población de montaña que se encuentra al borde de un lago en pleno valle de Louron, a los pies del mítico puerto del Peyresourde, en los Altos Pirineos. Se trata de un valle con un entorno natural perfectamente conservado que ofrece multitud de actividades y un rico patrimonio: nos encontramos ante una auténtica joya del corazón de los Pirineos centrales. En invierno, dos estaciones de esquí, Peyragudes y Val Louron, satisfarán las ansias de los amantes de la nieve: esquí de pista, de fondo, con raquetas, trineos de perros, speed-riding, etc. Durante el verano el valle se transforma en un paraíso para los excursionistas y aficionados a las actividades al aire libre. Para deportistas consumados o amateurs, familias o amigos, son muchos los itinerarios que invitan a descubrir este lugar de ensueño. Durante todo el año, los quince pintorescos pueblos del valle le acogerán con los brazos abiertos y le deleitarán con las sorprendentes pinturas murales del siglo XVI de sus iglesias románicas. Quienes busquen tranquilidad y relajación, sin duda sucumbirán ante los encantos del centro de aguas termales Balnéa.