
Lourdes
152.5 km
Viernes 15 julio
Bourg-en-Bresse, Quimper, Estrasburgo, Joigny, París, Saint-Brieuc, Barcelona, Wallers: en las numerosas regiones en las que ha tenido ocasión de levantar los brazos en señal de victoria se reconocen las cualidades de Thor Hushovd. Después de prólogos, sprints, llegadas en alto, escapadas o incluso sobre los adoquines en Roubaix, el noruego se impone en Lourdes en una etapa de montaña en la que su compañero de fuga Jérémy Roy le había dejado descolgado en la subida al puerto de Aubisque. La persecución del campeón del mundo se ha librado en el largo descenso, primero con David Moncoutié antes de alcanzar a Roy a 2,5 km de la meta. Se trata además de la primera victoria de un portador de la camiseta arcoíris desde Óscar Freire en 2002. Thomas Voeckler llega con el pelotón a 7’37 del vencedor y conserva el maillot amarillo.
El inagotable Jérémy Roy
La perspectiva de una escapada llevada a término suscita el interés de numerosos atacantes que batallan a la cabeza del pelotón intentando fugarse, sin éxito en los primeros kilómetros. Entre ellos se encuentra Sylvain Chavanel, que insiste en varias ocasiones, concretamente en el km 20. Los ataques se suceden y la reacción sistemática del pelotón es mantener un ritmo endiablado que acaba con Andreas Klöden, que decide abandonar al inicio de la carrera, al igual que Lars Boom poco después. En la subida de la cuesta de Cuqueron, Carlos Barredo intenta igualmente fragmentar el pelotón. Al final, Vanendert se adjudica los 2 puntos en la cima (km 43,5). En la bajada, Jérémy Roy muestra las ganas de no verse coartado por la fuga de la jornada anterior. Lo intenta en solitario, pero los contraatacantes le dan caza.
Rojas araña un punto
El grupo se reconstituye hasta alcanzar su composición definitiva de 10 corredores: Edvald Boasson Hagen (SKY), David Moncoutié (COF), Jérémy Roy (FDJ), Vladimir Gusev (KAT), Alessandro Petacchi (LAM), Lars Bak (THR), Dmitriy Fofonov (AST) y Maarten Tjallingii (RAB). La escapada avanza bajo la supervisión del equipo Europcar que mantiene una diferencia estable de unos 4’ inicialmente. En el sprint intermedio, cuando Jose Joaquín Rojas consigue arañar un punto a Cavendish, la ventaja es de 4’35.
Un duelo entre Francia y Noruega
En las primeras rampas de subida al puerto de Aubisque, el grupo a la cabeza cuenta con 5’45 de ventaja frente al pelotón. Thor Hushovd, ansioso de anticipar para evitar una confrontación con los escaladores, acelera al inicio de la ascensión y provoca la explosión del grupo. Dos kilómetros después se une a él Jérémy Roy, pero otro duo franco-noruego les pisa los talones, a unos veinte segundos, con Edvald Boasson Hagen y David Moncoutié. A la mitad de la ascensión, Jérémy Roy consigue dejar atrás al campeón del mundo, mientras que David Moncoutié hace lo propio con el ganador de Lisieux. Se encrudece la persecución en los últimos 8 kilómetros de ascensión: Roy conserva una ventaja de 55’’ sobre Moncoutié y suma el puerto de Aubisque a su palmarés colocándose a la cabeza de la clasificación de la montaña.
Gilbert baja como una bala
Se presenta ante Roy un reto en solitario de 42,5 kilómetros, con David Moncoutié y Thor Hushovd como perseguidores. El largo descenso a Lourdes se ve interrumpido por la breve subida del puerto de Soulor. Roy pasa con una ventaja de 1’20 sobre Moncoutié y de 1’45’’ sobre Hushovd. El pelotón registra un retraso de 8’35. Es el punto elegido por Philippe Gilbert para iniciar un contraataque aprovechando la bajada. La empresa de Roy se complica a 15 km de la meta: ahora tiene que hacer frente al duo Hushovd y Moncoutié que tan solo se encuentran a 30’’. A 3,5 km de la meda, el campeón del mundo deja atrás a su compañero de fatigas, terminada la buena cooperación, y con unos golpes de pedal alcanza a Jérémy Roy (2,5 km) que se queda rápidamente descolgado. El noruego levanta los brazos al cruzar la línea de meta en solitario. El descenso en bala de Philippe Gilbert le permite hacerse con los puntos del 10º puesto, mientras que Rojas llega en 12ª posición.
“La decepción es muy grande. Es difícil asimilarlo. Da igual si se gana por mucho o por poco, porque es la victoria lo que cuenta. No me importaba tanto el maillot de la montaña cuando me metí en la escapada. Lo que quería era ganar la etapa. Sé que no soy un gran campeón y así que tengo que hacer lo que puedo, dentro de la medida de mis posibilidades y he fracasado. Es de locos. No tenía previsto estar a la cabeza todo el día. Pero así ha sido. Me coloqué en la parte delantera del pelotón simplemente para estar atento y justo cuando estaba ahí se produjo la escapad. Estaba en el lugar adecuado en el momento adecuado. El grupo tenía la mirada puesta en Moncoutie lo que me permitió distanciarme en la ascensión [de Aubisque] antes del ataque. En la bajada, tenía una ventaja de más de un minuto, así que empecé a creer que tenía posibilidades. Pero en el valle noté que se me hacía cuesta arriba y cuando me enteré de que el hueco era de tan solo 30 segundos me di cuenta de que no había mucho que hacer. Era un dos contra uno y con el viento de frente. Las dos subidas cerca de la entrada de Lourdes me mataron. Se sobrecalentó el motor. Hubiera necesitado un milagro”.
“No era lógico ver tantos ataques hoy. Al final todo ha ido bien, pero nos hemos asegurado de que así fuera. En el equipo todo el mundo ha hecho su trabajo a la perfección y estoy muy impresionando. Si tengo que ceder el maillot amarillo, no será por mis compañeros. Conozco la subida de Plateau de Beille porque la he realizado en varias ocasiones cuando corría en la categoría “jóvenes promesas”, y en Rud du Sud. Va a ser aún más difícil defender mi maillot amarillo ahí que en Luz Ardiden, que ya fue muy pero muy difícil. Veremos qué pasa. Si el pelotón coge un ritmo razonable y si no hay ataques de los favoritos a más de tres kilómetros de la meta, será posible. Pero saben que todos los ganadores en Plateau de Beille se han hecho con la victoria del Tour ese mismo año, así que lo lógico es que se sacuda el cerezo.”
“Thor está realizando unas carreras increíbles. Es un corredor extraordinario. Se ha mostrado agresivo durante toda la jornada, incluso al inicio cuando el ritmo era endiablado, siempre ha estado presente en las escapadas y lo consiguió, aunque escalar no es lo suyo, pero está en buena forma, lo que le iba a facilitar algo las cosas. No es tan fácil para los sprinters aquí en los Pirineos. Tenemos el sprint [intermedio] y luego, 10 km, más tarde una ascensión. Así son las cosas. No soy el único que tiene que hacerlo… pero es que los otros son mejores escaladores que yo. El maillot verde no está nada seguro, tengo que seguir luchando. Se puede ver que Gilbert va como loco a por los puntos y solo quedan dos días más de sprint, pero habrá que seguir intentándolo y ya veremos qué pasa cuando lleguemos a París”.
"Los últimos días me han resultado difíciles porque durante la primera semana corrí al máximo y gasté mucha energía. Esta mañana me sentía mucho mejor y conseguí integrarme en la escapada. Desde un punto de vista táctico, la carrera ha sido perfecta, he conseguido hacer todo bien y adjudicarme la victoria en solitario con el maillot arcoíris. Ha sido increíble. En la primera semana ya dije que, aunque tuviera el maillot amarillo, lo que quería era ganar una etapa luciendo el arcoíris. Y lo he conseguido. Así que estoy muy contento. Hay que aprovechar todas las oportunidades que se presentan para ganar una Victoria de etapa y hemos visto a Tyler Farrar [de Garmin-Cervélo] ganar un sprint, nos hemos adjudicado la contrarreloj por equipos y ahora esta victoria. No me puedo creer que haya ganado una etapa de montaña en el Tour. La subida del puerto de Aubisque ha sido perfecta y después he tenido buenas piernas en llano y la estrategia general ha sido buena. Entiendo lo que ha hecho Moncoutie hoy. Cuando nos juntamos sabía que probablemente le ganaría al sprint y que por eso me estaba esforzando por intentar acortar la distancia frente a Roy.”
El equipo Garmin-Cervélo parecía haber dejado para siempre el liderato de la clasificación por equipos que dominara durante la primera semana tras la contrarreloj por equipos de Les Essarts. Sin embargo, la larga escapada victoriosa de Thor Hushovd vuelve a colocar al conjunto norteamericano de Jonathan Vaughters a la cabeza. En la etapa, desbanca a Cofidis y FDJ. En la general, recupera el dorsal amarillo con una ventaja de tan solo cinco segundos frente al líder anterior, Leopard-Trek, que ha relevado por momentos a Europcar a la cabeza del pelotón para contener las diferencias. La escudería luxemburguesa tendrá probablemente la firme intención de pasar a la cabeza en Plateau de Beille. Además, el abandono de Andreas Klöden parece eliminar definitivamente la amenaza de RadioShack, puesto que el vigente campeón ha perdido a tres de sus cuatro líderes, con el abandono y lesión de Janez Brajkovic y Chris Horner.
Thomas Voeckler finaliza la etapa en el pelotón que incluye al resto de corredores en lo más alto de la clasificación general. El corredor francés lucirá una vez más el maillot amarillo en la 14ª etapa.
El Top 10 de la 13ª etapa del Tour de Francia - de Pau a Lourdes: 1. Thour Hushovd (NOR) GRM - 152km en 3h47’36" (40,2km/h) 2. David Moncoutie (FRA) COF a 10" 3. Jérémy Roy (FRA) FDJ a 26" 4. Lars Bak (DEN) THR a 5’00" 5. Jérôme Pineau (FRA) QST a 5’02" 6. Edvald Boasson Hagen (NOR) SKY a 5’03" 7. Vladimir Gusev (RUS) KAT a 5’08" 8. Alessandro Petacchi (ITA) LAM a 5’16" 9. Maarten Tjallingii (NED) RAB a 5’16" 10. Philippe Gilbert (BEL) OLO a 6’48"
El campeón del mundo puede con todo: contrarreloj (como en el mundial en la categoría de menores de 23 años y de nuevo en el prólogo del Tour de 2006), sprint (dos maillots verdes en el Tour), sobre adoquines (2010) y también puede subir el puerto de Aubisque y ganar al pelotón. Se trata de su 9ª victoria de etapa (incluyendo el prólogo) en el Tour de Francia.
El corredor belga llega a meta en 10º puesto y Rojas en 12º. Cavendish no suma ningún punto.
El campeón del mundo se impone en solitario y gana por primera vez una etapa de montaña en el Tour de Francia.