Etapa a etapa

etapa 5 - Chablis Autun 182.5 km
Jueves 12 julio
Mapas e itinerarios

The route

- 182.5 km

 

Chablis

Chablis en otoño (Fotografía: Oficina de turismo)

Chablis, pequeña ciudad de unos 2.500 habitantes, entre París y Dijon, es la cuna de un viñedo en colina muy antiguo de 4.500 hectáreas, divididas en 4 denominaciones: Petit-Chablis, Chablis, Chablis Premiers Crus y siete Chablis Grands Crus. Chablis también cuenta con un patrimonio arquitectónico notable: la Colegiata de San Martín, la Obédiencerie, con dos lagares, el más antiguo del siglo XII, la Bodega de Petit Pontigny, el Hôtel Gras, el hospicio u Hôtel-Dieu, transformado en hotel-restaurante condecorado con una estrella por la guía Michelin, la Puerta de Noël, la antigua sinagoga, el Priorato de San Cosme y la Iglesia de San Pedro.
La gastronomía local defiende su orgullo con la andouillette de Chablis, la salchicha local, las pastas Dûché, los Pilares de Chablis, una delicia de chocolate, y el Chablisien, una tarta exquisita.
En la lista de fiestas, hay tres dedicadas al vino: Saint-Vicent Tournante, en honor al santo patrón de los viñedos, que se celebra a principios de febrero con una cosecha especial, el Mercado de los Vinos de Yonne, el primer sábado de mayo, y la Fiesta de los Vinos de Chablis, a finales de octubre.

 

Autun

La Catedral de San Lazard y la Torre de las Ursulinas (Fotografía: Ciudad de Autun)

La antigua Augustodunum es una ciudad con dos mil años de historia que cuenta con un patrimonio multifacético, con 48 lugares censados y protegidos y de los más bellos de Europa. Como primer asentamiento galo-romano al norte del Loira, conserva impresionantes vestigios: murallas, puertas, un teatro, un templo… Otros lugares de interés son una catedral del siglo XII, que se erige en uno de los “barrios altos” medievales, el museo Rolin, que exhibe, entre otros tesoros, la Tentación de Eva de Gilbertus (siglo XII) y la Natividad del Maestro de los Molinos (siglo XV), el teatro de estilo italiano, el ayuntamiento y la escuela militar. Todo ello nos ofrece una ciudad de arte e historia que acoge a 250.000 visitantes todos los años. A sus riquezas patrimoniales y turísticas, hay que sumarle sus verdes parajes, un entorno acogedor para vivir, un dinamismo cultural, un brío deportivo y recursos energéticos y económicos de primera, basados en el desarrollo sostenible, con especial énfasis en el sector maderero.

 

Boutique