
Martes 10 julio
La comuna de Waregem vio la luz en 1977 mediante la unión forzosa de cuatro localidades, Beveren, Desselgem, Sint-Eloois-Vivje y Waregem, todas ellas durante mucho tiempo celosas de su especificidad. Hubo que esperar al principio del siglo XXI para que esta aglomeración urbana fuera reconocida como una ciudad de verdad por el Estado belga. Sin embargo, su historia es muy antigua. Aunque su nombre, que significa “territorio del clan waro” aparece por primera vez en el año 826, el pueblo que lo habitaba estaba instalado aquí desde la época de los francos.
El nombre de Waregem le será familiar a los amantes del fútbol, puesto que esta ciudad ha mantenido a su equipo de forma regular en la primera división belga. Con el actual o con el antiguo nombre del equipo, Warengem se ha alzado con dos copas de Bélgica en 1972 y en 2006.
Waregem es también famosa en el país por las carreras de caballos, en especial la carrera de obstáculos que se corre el martes después del último domingo de agosto en el hipódromo de Gaverbeek: la Waregem Koerse, que da lugar a una gran variedad de festividades.
Waregem es además la ciudad natal del antiguo jugador de tenis Dick Norman.
Waregem acoge todos los años la semi-clásica “A través de Flandes” favorable a los más grandes sprinters belgas: Rick Van Steenbergen, Johan Museeuw, Walter Planckaert, que la ganó tres veces, así como Tom Boonen este año. En 1957, la ciudad acogió el campeonato del mundo en el que Van Steenbergen obtuvo su tercero y último maillot arcoiris colocándose por delante de Louison Bobet y el eterno aspirante André Darrigade.
Avelgem es la ciudad natal del ciclista belga Marc Demeyer, dos veces campeón de etapa en el Tour de Francia, en Belfort en 1978 y en Evian en 1979. Demeyer se hizo igualmente con la victoria en los puntos calientes (los sprints intermedios) en 1973 y 1975. La victoria más importante de este ciclista peleón que participó en seis Tours de Francia, sigue siendo París-Roubaix 1976. Demeyer, que corría principalmente para Flandria, falleció trágicamente de una parada cardiaca mientras dormía a la edad de 32 años. Su primera victoria la celebró muy cerca de casa, en la edición de 1972 de la prueba “A través de Bélgica”.
Pese a que su nombre suena igual a la palabra francesa para “sillín”, Celles está más unida al automóvil que a la bicicleta. La iglesia, designada monumento histórico, de estilo gótico escaldiano, está dedicada desde el siglo XV a San Cristóbal, patrón de los automovilistas. Desde 1924, se organiza un peregrinaje, con bendición de los vehículos.
Si Clovis I hubiera montado en bici, el Tour de Francia acabaría en Tournai, puesto que esta ciudad fue de hecho la primera capital de Francia. Esta antigua ciudad romana (Tornacum), cayó en manos de los francos en el año 432 y se convirtió en su capital hasta 486, cuando Clovis cambió la base de su poder a París. En 1653, se descubrió la tumba de Childeric, padre de este rey, a orillas del río Escalda. En la actualidad se encuentra en la Iglesia San Brice.
Tournai es una de las joyas del patrimonio de Bélgica. Su obra maestra es, sin lugar a dudas, su catedral Nuestra Señora, a caballo entre el estilo romano y gótico, y su campanario, inscritos ambos en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. En el interior de la catedral se encuentra el Relicario de Nuestra Señora flamenca, que data del siglo XII y es una muestra de la prosperidad de la ciudad durante la Edad Media.
Su Plaza Mayor y su pintoresco “Puente de los Agujeros” del siglo XIII, el único puente que se salvó de los alemanes durante la Primera Guerra Mundial, son especialmente remarcables.
La ciudad fue igualmente cuna de algunos de los primeros grandes pintores primitivos flamencos como Robert Campin, Jacques Daret o Roger van der Weyden.
Ningún amante del ciclismo en Bélgica puede olvidar a Luc Varenne, durante mucho tiempo la voz del canal belga de televisión RTBF. Sus comentarios apasionados y su elocuencia de antiguo legionario le convirtieron en un personaje fuera de lo común que cubrió treinta Tours de Francia y fue uno de los admiradores más fervientes de Eddy Merckx. Varenne, oriundo de Tournai, nos quitó en el año 2002.
Tournai es, además, la ciudad natal de una de las pioneras del ciclismo y de la aviación, Helene Dutrieu, apodada “la flecha humana”, que estableció en 1895 el primer récord de la hora femenino.
Para una cura de juventud en el norte de Francia, basta con recordar un nombre: Saint-Amand. Y es que esta ciudad es la única estación termal francesa al norte de París. Su tradición termal se remonta a la Antigüedad, pero es con la llegada de Luis XIV y sus campañas en Hainaut que se deciden realizar las obras necesarias para coger el agua de la llamada “fuente de caldo”. Las aguas de Saint-Amand, ricas en azufre, están especialmente recomendadas para afecciones respiratorias y reumas.
Entre los hijos célebres de la ciudad se encuentran Louise de Bettignies, miembro de la resistencia, el médico Casimir Davaine y la yudoca Cecile Nowak.
La ciudad ya acogió una llegada del Tour en el año 1878, con una victoria de Jacques Esclassan que se alzaría igualmente con una segunda victoria de etapa en Toulouse. Este francés, maillot verde el año anterior, tuvo, sin embargo, que ceder el maillot en esta ocasión a Freddy Maertens.
Saint-Amand es igualmente uno de los pasos obligados de los Cuatro Días de Dunkerque.
Para los amantes del ciclismo, Wallers es, ante todo, célebre por el famoso “tramo de Wallers-Arenberg”, el tramo adoquinado famoso de la París-Roubaix que quita y otorga victorias en el Infierno del Norte. Este camino adoquinado, cuyo verdadero nombre es “Dréve des Boules d’Hérin”, se extiende en recta 2.400 metros y se utiliza en la Reina de las Clásicas desde 1968.
La historia de Wallers está unida a diferentes oleadas de industrialización de la región. Con el desarrollo de la actividad del carbón, primero en Lambrecht (1879) y luego en Arenberg (1899), la mina más que triplicó la población de la ciudad, hasta su cierre en 1989.
En 1992, el rodaje de la película Germinal de Claude Berri, con Renaud, Gerard Depardieu y Miou-Miou, dotó de nueva vida a esta antigua mina. Después de que se marchara el equipo de rodaje, los mineros que habían participado, principalmente como extras, crearon ahí mismo una asociación destinada a conservar la memoria de esta cultura ya desaparecida. Una exposición permanente espera a los visitantes.
En menos de un siglo, el carbón y la siderurgia transformaron este pequeño pueblo agrícola a orillas del río Escalda en la capital industrial del norte de Francia. Precisamente en Denain se inspiró Zola para su novela Germinal. En esta ciudad también se encontraba la sede del mayor exponente del acero francés, Usinor, planta que cerró en 1986.
Denain ha sido y sigue siendo tierra del baloncesto. Su club se alzó campeón de Francia en 1965. Denain es la ciudad natal del antiguo líder de Pau-Orthez y de Limoges Valery Demory y formó igualmente a Herve Dubuisson, que ostenta el récord francés de carrera más larga, puesto que jugó durante 25 años al más alto nivel, marcando cerca de 12.500 puntos.
El Gran Premio de Denain celebra en el año 2007 su edición número 48. Desde el irlandés Sean Elliott en 1959, esta carrera ha consagrado a algunos de los mejores sprinters del pelotón. El vencedor de 2007 ha sido Sebastián Chavanel.
Solesmes conserva desde el siglo XI una costumbre inofensiva de la que los corredores deberían extraer una lección, la de los “jeringuilleros” (seringueux). Cada año, cuando llega el carnaval, los habitantes se arman con jeringuillas enormes llenas de… litros de agua con las que pulverizan generosamente. Solo los ancianos y los enfermos se libran de mojarse. Unos 800 “jeringuilleros” llenan las calles de la ciudad y retoman munición en cubas colocadas delante de las casas. Con esta tradición se conmemora la victoria del pueblo llano de Solesmes frente a los hombres del señor que intentaba arrebatarles sus tierras. Los oriundos del lugar se defendieron echando sobre sus asaltadores agua del Béart, el riachuelo que nace en Solesmes. En 1909, la prefectura quiso prohibir la fiesta y los gendarmes fueron recibidos a jeringuillazos. El asunto degeneró y el altercado se zanjó con un muerto.
Sin olvidar su pasado glorioso, marcado por las rencillas entre las abadías de Maroilles y de Cateau, luego por decenas de conflictos sangrientos que vistieron de luto a la población a lo largo de los siglos, el interés principal del seguidor por esta localidad hay que buscarlo en otro lugar. Todo el mundo sabe que estamos ante el pueblo natal de Jean-Marie Leblanc, que verá pasar el Tour de Francia como espectador en casa, por primera vez, y que acaba de pasar este año el testigo de la dirección de la carrera a Christian Prudhomme. Sin ninguna duda, la caravana sabrá homenajear a este antiguo corredor y periodista que ha guiado el destino del Tour desde 1989.
Ahora, Jean-Marie Leblanc es el consejero municipal encargado de las relaciones exteriores de la ciudad. Por lo tanto, no nos perdonaría si olvidáramos mencionar los monumentos de Fontaine, como su lavadero del siglo XV y su iglesia Saint Rémy, agujereada por troneras, al igual que la fortaleza castillo, por el gran número de invasiones.
Picardía toma su nombre de “Picards”, aludiendo a los campesinos que usaban picos, apodo otorgado por parte de los parisienses a los agricultores del norte de Ile de France. En el norte, la designación “picard” agrupaba a todos los que no hablaban flamenco. El picard es una lengua regional todavía muy viva, que conoció su apogeo en el siglo XIII. En la actualidad, la región francesa de Picardía agrupa a tres departamentos, Aisne, Oise y Somme. Francesa desde el año 843, Picardía perteneció también al ducado de Champgne, a los condes de Flandes, a los españoles y a los duques de Borgoña.
Esta región, tradicionalmente agrícola, provista de bellos bosques, se vio duramente castigada por conflictos mundiales, por ejemplo la Batalla del Somme durante la Primera Guerra Mundial. Dispone también de un lado marítimo, la hermosa bahía de Somme. Su vocación industrial, especialmente en San Quintín, ha ido disminuyendo poco a poco y Oise se ha convertido, con el tiempo, en tierra de acogida para los habitantes de Ile de France sedientos de naturaleza y campo.
En la encrucijada entre Ile de France, Champaña, el Norte y las Ardenas, Aisne está formado por una meseta que se extiende entre Brie y Thiérache. Este departamento, atravesado por los valles de Aisne, Oise y Marne, es propicio para una agricultura extensiva y en ella se cultiva el trigo y la remolacha azucarera. La industria se encuentra concentrada en el valle de Oise (metalurgia, cristalería y productos químicos) y en San-Quintín (textil). Fue escenario de combates sangrientos durante la Primera Guerra Mundial (en el Camino de las Damas entre Soissons y Craonne, etc…).
Ciudades principales: Château-Thierry, San Quintín, Soissons y Vervins.
La fortaleza que sobresale por encima de la ciudad, gravemente dañada durante la Primera Guerra Mundial, recuerda la magnificencia de los duques de Guise que se convirtieron en una de las familias más poderosas del reino y estaban en las filas de los defensores más acérrimos del catolicismo en la época de las guerras de religión.
Sin embargo, a la sombra de este castillo, nació el 2 de marzo de 1760 uno de los más feroces oponentes de la monarquía, el abogado y periodista revolucionario Camilla Desmoulins, cercano a Robespierre que votó a favor de la muerte del rey y que murió en la guillotina junto con Danton en 1794.
Menos conocido, pero igual de militante, era el fabricante Godin, fundador de una empresa de chimeneas y cocinas de hierro fundido que aún lleva su nombre y que, inspirado por las tesis de Fourier, creó una auténtica comunidad obrera, el Familistère de Guise. Este imponente edificio con 500 habitaciones, dotado de todo el confort moderno, miraba por encima del hombro al castillo de Guise. Su vocación humanista desapareció, ironías de la historia, en 1968, año de todas las utopías, en el que se convirtió en una copropiedad vendida a particulares.
Ribemont es la ciudad natal de Condorcet, matemático y filósofo cuyo pensamiento político influyó de forma importante en el desarrollo de las instituciones democráticas francesas. Para el bicentenario de la Revolución francesa, en 1989, sus cenizas se transfirieron simbólicamente al Panteón de París. Al parecer, en el momento de la exhumación, se encontró vacío el que se suponía era su ataúd.
Saint-Gobain se ha convertido, en Francia, en sinónimo de cristalería y la empresa de vidrio fundada en 1665 por Colbert en la localidad del mismo nombre se ha convertido en uno de los grandes nombres de la industria francesa.
Numerosos vestigios testimonian el largo pasado vidriero de la ciudad, como sus edificios y la capilla del antiguo proveedor real, la verja monumental de la fábrica realizada por Soufflot, la cristalería de Charles Fontaine, que se remonta al siglo XV y los restos del antiguo castillo.
Un guiño a Martial Gayant, antiguo portador del maillot amarillo del Tour (1987) y actualmente director deportivo en el equipo Française des jeux, originario de Chauny, tan solo a unos diez kilómetros de aquí.
Situado en el extremo norte de Ile de France y en el sur de Picardía, Oise es uno de los graneros de Francia, con sus vastos campos de cereales y de remolacha, así como tierra de ganadería bovina, principalmente en la región de pays de Thelle. Este departamento cargado de historia, evoca la memoria de Juana de Arco, hecha prisionera en Compiègne y la Primera Guerra Mundial (firma del armisticio de Rethondes). Oise es igualmente célebre por sus castillos (Compiègne, Chantilly, Pierrefonds) y por sus bosques (Chantilly, Compiègne, Ermenonville, Halatte).
Al contrario de otros departamentos de la región, Oise ha experimentado un aumento de su población, gracias a la llegada de personas de Ile de France ávidas de escapar de la ciudad.
Las ciudades principales son: Compiègne, Clermont y Senlis.
Desde hace treinta años, en el mes de abril se da el pistoletazo de salida a la París-Roubaix en Compiègne. Sin embargo, esta ciudad, que forma parte del patrimonio ciclista, hacía 25 años que no daba la bienvenida al Tour de Francia. Esta incongruencia se ha corregido este año y esta ciudad importante de Oise, habituada a las salidas, tendrá la posibilidad de acoger una llegada.
Tampoco será coincidencia el hecho de que Compiègne sirva como punto de partida de la Reina de las clásicas, puesto que el nombre latino de esta localidad, “Compendio”, significa “atajo”, un patronímico que proviene de un vado sobre Oise que permitía evitar bastantes desvíos. La salida de Compiègne también ha servido al Infierno del Norte ser infernal durante menos tiempo. Evocaremos brevemente algunos de los momentos lúgubres que tuvieron como escenario Compiègne.
La ciudad de Oise tiene el triste privilegio de ser escenario de algunas de las fechas las más trágicas o las más cruciales de la historia de Francia. La historia reciente no olvida la siniestra puesta en escena de Adolf Hitler que, para marcar un paralelismo claro con la capitulación alemana durante la Primera Guerra Mundial, firmada en un vagón de Rethondes, en el distrito de Compiègne, organizó una reconstitución en 1940, durante la cual tuvo lugar la capitulación francesa quedando sellada al estrechar la mano con el mariscal Petain.
Afortunadamente, la ciudad ha conocido momentos más felices. Su desarrollo, a iniciativa de Carlos el Calvo que decidió mandar construir la basílica de Notre-Dame a imitación del modelo en Aquisgrán. Luego, Luís XV, adolescente, se enamoró perdidamente de este lugar y su bosque. Este amor le llevó a renovar el castillo hasta alcanzar el aspecto que conocemos hoy, así como establecer avenidas, crear grandes establos que se convirtieron en criadero de caballos y atraer a la ciudad una nobleza que se encargó de erigir suntuosas residencias y hoteles que siguen conformando parte de su encanto. Napoleón III y la emperatriz Eugenia también se vieron conquistados por esta ciudad y por el verde esplendor del castillo de Pierrefonds.
En 1900, la ciudad organizó las pruebas de golf de los Juegos Olímpicos de París.
La ciudad acoge desde 1977 la salida de París-Roubaix y durante mucho tiempo era un punto de paso obligado del Tour de L’Oise. La única llegada del Tour a Compiègne tuvo lugar en 1980, etapa número 6 de dicha edición, con la salida en Lille, finalizando dentro de la ciudad. El francés Jean-Louis Gauthier se impuso en esta ocasión en el sprint. El belga Rudy Pevenage vestía el maillot amarillo y Bernard Hinault ocupaba el tercer puesto en la clasificación general. Ese año, Bernard Hinault tuvo que abandonar debido a una lesión, dejando el camino libre a Joop Zoetemelk, que se alzó victorioso por primera y única vez en sus 17 participaciones en el Tour de Francia.