
165 km
Domingo 15 julio
Conocida también como “la perla de Aravis”, esta joven estación cerca de Glières, ocupa una serie de mesetas que se extienden entre dos valles al pie de la cadena de Aravis, siendo los dos más importantes Grand-Bornand, de aspecto rural, y Chinaillon (altitud: 1.300 metros), de vocación más deportiva. El área para esquiar (400 ha) que cuenta con un buen equilibrio entre la zona para esquí alpino y para esquí nórdico está unida a La Clusaz. La vocación turística de Grand Bornand surge a finales del siglo pasado, puesto que este pueblo goza de un aire especialmente vigorizante. Su orientación deportiva se manifiesta durante los años veinte. En 1923, se creó una asociación de esquiadores de la región y la actividad hotelera se empezó a desarrollar a partir de 1931.
Los orígenes de Grand-Bornand son bastante confusos y se pierden en la noche de los tiempos. El Valle del Borne, según los historiadores, corresponde a la región de Saboya donde la presencia de la especie humana (Homo sapiens neanderthaliensis) es la más anciana de la región: alrededor de 35.000 años. El descubrimiento reciente de herramientas de sílex tallado apoya la hipótesis de una presencia puntual del hombre hace 8.500 años en esta área.
Esta pequeña ciudad de Saboya ha alimentado, desgraciadamente, la rúbrica de catástrofes naturales. La última hasta el momento se cobró 231 víctimas, el 14 de julio de 1987, debido a un deslizamiento de tierra. En esta zona, la impermeabilidad del suelo aumenta los riesgos de inundación y de desprendimientos. Una primera inundación tuvo lugar ya en 1698. Tres temblores ligeros de tierra han marcado la historia de Grand-Bornand en 1817, 1994 y 1996. El 14 de diciembre de 1994, se ubicó aquí el epicentro de un seísmo de baja amplitud, en la meseta de Glières.
Esta estación agradable, muy comprometida con la protección y la valorización del hábitat, ofrece numerosos sectores modelo de un dinamismo inteligente. Los habitantes se esfuerzan por preservar la armonía de las tres actividades principales: la agricultura, la artesanía y el turismo.
Le Grand-Bornand es el dominio del biatlón y del esquí nórdico. La estación de esquí de fondo se creó en 1962 y fue la primera en Alta Saboya dedicada a esta disciplina. En febrero de 2006, durante los Juegos Olímpicos de Turín, Le Grand Bornand se distinguió con las medallas de plata de dos hijos de la región: Roddy Darragon en esquí de fondo y Sylvie Becaert en biatlón.
Thônes se sitúa en el cruce de los valles Fier y Nom. La economía local está articulada alrededor de los quesos, en especial el reblochon fermier, pero también el chevrotin, así como la madera y sus derivados y los servicios, que proporcionan el sustento de 5.000 habitantes.
Thônes constituye el domicilio social de empresas como Fournier y Mobalpa.
Entre los monumentos y vestigios del pasado podemos mencionar la iglesia barroca de 1867 con fachada neogótica de 1884.
El centro administrativo cuenta con un museo del departamento sobre la resistencia en la aldea de Morette y un museo ecológico de la madera en una serrería que data de 1900.
El reblochon, uno de los 47 quesos franceses con denominación de origen de un total de 400, es el queso por excelencia de Grand Bornand, Thône y Saint-Jean-de-Sixt donde se producen dos tipos: el reblochon fermier, que se distingue por su sello verde, y el fruitier, con sello rojo.
El reblochon, con denominación de origen desde 1958, es un queso semi-blando, con una corteza de color amarillo azafrán y un diámetro de entre 13 y 14 cm.
Su ligero sabor a avellana es muy apreciado por los consumidores de todo el mundo que en el año 2002 adquirieron 17.404 toneladas, un 21% del tipo fermier.
El reblochon se obtiene al tratar la leche inmediatamente después de ordeñar la vaca. Se trasforma la leche cruda en entera y se procede a continuación al corte de la cuajada, se moldea, se sala y se madura. El reblochon pasa a continuación por un proceso de secado durante una semana, en el que se le da la vuelta todos los días. Al final, se lava la corteza varias veces.
Después del puerto Marais y del pico Bouchet Mont-Charvin llegamos a la llanura. Faverges, entre el lago de Annecy, Doussard y Ugine, es una ciudad protohistórica y moderna en la que, en 1971, se descubrieron 2.392 piezas provenientes de los tres primeros siglos de nuestra era.
Antaño, contaba con termas y una fragua.
Región deportiva, Faverges cuenta con un club de cicloturismo a cuyos miembros les encanta subir el puerto de Tamié, que el Tour de Francia 2007 va a escalar por el lado más fácil, que se encuentra bajo el pico “Dent de Cons”.
Saboya, que cuenta con 305 distritos, fue anexada a Francia en 1860. Se compone de cuatro macizos, Bauges, Chartreuse, Beaufortin y Vanoise. Su centro administrativo, Chambéry, constituía la capital del condado de Saboya. Los historiadores proponen varios orígenes diferentes al nombre de Chambéry. Se dice que un cierto Berius, compañero del rey Arturo, mató a un enorme felino que devoraba a los viajeros en su camino a Italia. El lugar recibió el nombre del Mont du Chat (monte del gato), que se erige hoy en día sobre el lago de Bourget, bajo el pico Dent du Chat. La llanura próxima a Chat recibió el nombre de Champ de Bérius (campus beri o campo de Berius) de ahí Chambéry.
En Aix les Bains, el lago Bourget es el más grandes (18 km de largo por 1,6 a 3,5 km de ancho) y el más profundo (145 m) de Francia.
Saboya, departamento olímpico en 1992 junto con Albertville, ha ofrecido numerosos ministros de la República en distintas épocas. Por ejemplo, Antoine Terrier, ministro de Justicia en 1911; Henri Falcoz, ministro de Obras Públicas en 1930; Pierre Cot, ministro del Aire durante el frente popular de Léon Blue; Ambroize Croizat, ministro de Trabajo y Seguridad Social; Louis Besson, ministro de la Vivienda y de Urbanismo; Michel Barnier, ministro de Asuntos Exteriores; y Hervé Gaymard, ministro de Economía y Finanzas.
Esta antigua ciudad en el fondo de Combe de Savoie, a la entrada del Valle de Arly, Beaufortin y Tarentaise, fue fundada en 1845 por el rey de Cerdeña, Carlos Alberto, que unión los dos Burgos: Conflans y Hôpital. En 1536, Francisco I mandó destruir las murallas y el castillo. Más tarde, en 1600, Lesdiguières (comandante en jefe del ejército francés y jefe de los Hugonotes del delfín) mandó arrasar todo lo que quedaba. Conflans, ciudad fortificada que defendía la entrada de Tarantaise, ha conservado su aspecto medieval. Con el tiempo, Albertville se ha desarrollado gracias a los intercambios comerciales, hasta convertirse en un centro administrativo. A principios de siglo, la construcción de embalses hidroeléctricos sirvió para proporcionar la energía necesaria para la instalación de industrias pesadas, ofreciendo un gran número de empleos locales. Muchos de los habitantes del lugar realizan una doble actividad: agricultura e industria. Desde los años sesenta, el auge de los deportes de invierno se pudo percibir en el valle: mejora de la red de carreteras, empleos en las estaciones, así como la apertura de la población al turismo de invierno y verano. De esta forma, Albertville y su región, apoyados por todos los habitantes de Saboya, acogieron con gran éxito, como sabemos, los Juegos Olímpicos de invierno de 1992.
En la actualidad, se asiste a la introducción de actividades nuevas y se están realizando obras en la autopista de Maurienne, en dirección de Turín. Se abren perspectivas interesantes. Por otra parte, el desarrollo del turismo de invierno y, sobre todo del turismo de verano, sigue adelante, lo que posiciona a Albertvielle como una base para descubrir lugares olímpicos, así como el patrimonio de Saboya.
Alberville, núcleo de comunicación, ha visto pasar en numerosas ocasiones a los corredores del Tour de Francia. Pero sólo pararon aquí en una ocasión, en 1998, momento en el que Jan Ullrich se hizo con una de sus tres victorias del año.
Famoso por su queso, esta pequeña localidad que antaño se llamara Saint-Maxime (nombre del arzobispo encargado de la evangelización del lugar en el siglo V) ocupa el centro de Beaufortin, francés desde 1860.
Con una altitud de 1.968 metros, este puerto une el valle de Arly al de Isère, comunicando Albertville y Bourg-Saint-Maurice. El enorme embalse de Roselend que provee anualmente 370 millones de m3 de agua a la central de Batlle, ha inundado, desafortunadamente, uno de los entornos más hermosos para esquiar de Beaufort (lugar elegido en otra época por Alfred Couttet y Emile Allais).
En el corazón de Haute Trentaise, Bourg-Saint Marice se erige sobre los valles de Isère y Chapieux y marca la entrada a Petit Saint-Verdad. Constituye igualmente el punto inicial de la ruta que se eleva hacia la estación de Arcs. Ocupa una situación estratégica en un cruce de valles y de puertos propicios para las invasiones (Cormet de Roselend, Petit Saint Bernard, puerto de Iseran). Sin embargo, esta pequeña ciudad ha sabido en todo momento proveerse de medios de defensa y protección. En la época de los romanos, contaba con la Torre Cuadrada de Chaltelard, observatorio sobre el alto valle de Isere y, en el siglo XIX, con los fuertes Vulmix, Truc y Plate. Esto explica, por tanto, su calificativo de “burgo”, el nombre que llevó hasta que el traslado de las reliquias del mártir de Agaune a la iglesia parroquial le valiera el añadido de la segunda parte del nombre, “Saint Maurice”. A lo largo de su historia, Bourg-Saint-Maurice ha sufrido todo tipo de tribulaciones: invasiones, guerras e inundaciones periódicas. En 1635, quedó completamente sumergida hasta la punta del campanario. Los habitantes reconstruyeron la ciudad en su ubicación actual.
En la Edad Media, la ciudad se convirtió en un centro de comercio importante para todo el valle de Haute-Isère entonces enclavado en la montaña. Este lugar turístico, cercano al Parque Nacional de Vanoise es un paraíso para los amantes de la naturaleza: numerosas vistas, tabla de orientación en Croix-Bonhomme, bosques, lagos y glaciares. Ha sabido preservar su aspecto rústico y su carácter auténtico. Además, es escenario de varios eventos típicos, como la Fiesta de la Edelweiss en julio y una fiesta folclórica en la que se pueden admirar hermosos trajes de Tarentaise y del valle de Aoste.
En verano, es el lugar para las canoas y los kayaks (se realizan competiciones de alto nivel del campeonato del mundo).
Sainte-Foy Tarentaise, que data del siglo XIII estuvo bajo el dominio de Val d’Isère. Gracias a los españoles, cuenta con una capilla con un retablo y un altar con cuero de Córdoba.
Antes de convertirse en una especie de meca del esquí y de las actividades de invierno, Tignes era un pequeño pueblo de alta montaña, al fondo de una depresión natural que gozaba de mucho sol hasta que en 1952 fue inundada con la construcción de un embalse. Este proyecto, decidido en 1933, no se anunció a la población hasta 1941. Con el inicio de los trabajos en 1946, se tuvo que expulsar a todos los habitantes y desplazar el cementerio.
El derrumbamiento de las casas lo tuvieron que realizar por la fuerza miembros de la Compañía Republicana de Seguridad encargados de expulsar a las personas que se oponían a la construcción del embalse. Esta gigantesca operación tuvo un gran seguimiento mediático por parte de grandes periodistas. Tignes, sin quererlo, se convirtió en una de las ciudades más célebres del mundo…
En 1956, se creó la estación de Tignes y se instalaron los primeros telesillas. Luego, en 1968, se empezó a ampliar hacia el val Claret con construcciones en lo alto. Estación olímpica de los Juegos de Albertville en 1992, Tignes albergó las pruebas de esquí acrobático en el estado de Lognan. La zona de esquí sigue aún bajo el control de la STGM (empresa de teleféricos de Grande Motte, nombre del glaciar y no la estación balnearia de Languedoc).
El hijo predilecto de esta estación es Nicolas Huet, dos veces campeón del mundo de snowboard (1999 y 2001). Guerlain Chicherit, cuatro veces campeón del mundo de esquí extremo y piloto de rally raid en el equipo BMW (9º en el Dakar 2006) es otro de los embajadores de Tignes en el mundo del deporte.