Etapa a etapa

étape 9 - Morzine-Avoriaz Saint-Jean-de-Maurienne 204.5 km
Martes 13 julio

Alta montaña - Comentario deportivo

La carrera

Después del primer día de descanso, llega la gran etapa de los Alpes, con el puerto de la Colombière el Reposoir, los Aravis, los Saisies y el de la Madeleine. La llegada no es en subida. Los favoritos podrán no atacar para evitar encontrarse solos en la parte llana. Y los que no se desenvuelvan bien en las bajadas, pueden perder el Tour.

 

 
Mapas e itinerarios
 

Morzine-Avoriaz

La iglesia de Morzine© Oficina de Turismo de Morzine, Val Poret

Morzine se sitúa a medio camino entre el lago Leman y el Mont-Blanc. Se trata de un auténtico pueblo de Saboya a 1000 metros de altitud que ha sabido conservar su encanto gracias a una arquitectura tradicional de cabañas de madera, a menudo recubiertas de pizarra local. Ubicada en el corazón del área de Portes du Soleil y sus 650 km de pistas, Morzine resulta ideal para disfrutar de todos los deportes de invierno, el esquí en familia, los paseos con raquetas o el vuelo libre, a la vez que ofrece un refugio acogedor y agradable para recobrar fuerzas. Morzine, cubierta de blanco en invierno, se llena de color en verano. Es el momento ideal para recorrer sus laderas a pie o en bicicleta; para zambullirse en sus torrentes y practicar el barranquismo, el rafting u otros deportes de aguas bravas; o para trepar por los árboles y probar el llamado “accro-branche”, circuitos de aventura sobre los árboles. Para conocer mejor el patrimonio de Morzine, se ofrecen visitas semanales que permiten recorrer el Viejo Burgo, visitar un taller de pizarra, asistir a la elaboración de los quesos Tomme, Abondance o Reblochon, así como realizar itinerarios temáticos para descubrir el entorno natural a orillas del río Dranse o la migración de las aves.

 

Saint-Jean-de-Maurienne

Vista desde la capilla de Bonne Nouvelle© Pierre Dompnier

Saint-Jean-de-Maurienne, en el centro de la región más extensa a disposición de los ciclistas escaladores, siente una auténtica pasión por el ciclismo. Galibier, Telegraphe, Madeleine, Glandon, Croix-de-Fer, Iseran…, la ciudad se encuentra en la encrucijada de estos puertos míticos y subidas famosas para deleite de ciclodeportistas, cicloturistas, amantes de la bicicleta de montaña o simples espectadores. Además, Saint-Jean-de-Maurienne ofrece el rico patrimonio de una Ciudad de Arte e Historia: la catedral y el claustro gótico, una cripta que fue cuna del arte románico, su museo de trajes, el museo del Mont-Corbier (licor a base de plantas que se recogen en las montañas vecinas) y, por supuesto, el Museo de la Opinel, la famosa navaja inventada hace más de un siglo a tiro de piedra de la ciudad y que, desde entonces, ha dado la vuelta al mundo. Por último, para 2010, año del 150 aniversario de la anexión de Saboya a Francia, Saint-Jean-de-Maurienne tiene preparadas numerosas celebraciones, a las que se suma la tradicional Fiesta del Pan el 5 de agosto.

www.saintjeandemaurienne.fr