
Bruxelles
223.5 km
Domingo 4 julio
Seis años después de haber disputado su último Tour de France, Alessandro Petacchi, terminó la primera etapa de la edición del 2010 con creces. A pesar del inmenso número de aspirantes a la llegada en sprint, Petacchi, ganó la carrera, en medio de todo, gracias a la fuerte caída que sufrieron varios de sus rivales, entre ellos Cavendish y Freire. En los dos últimos kilómetros, Petacchi, fue lo suficientemente inteligente para permanecer en su bicicleta y acelerar cuando tocaba. Así, gana su 5ta etapa en el Tour de Francia.
Hansen herido en el hombro
En ésta, su primera participación en el Tour de France, Lars Boom (RAB), hizo « una gran salida », al escaparse del pelotón desde muy temprano, y así pudo atraversar su país siempre estando en la punta. En esta escapada fue inmediatamente seguido por Maarten Maarten Wynants (QST) et Alan Pérez (EUS). El trío logró avanzar hasta alcanzar una ventaja de 7’30’’, en el km 50. Mientras que son acogidos por una verdadera ola de honor realizada por el público a lo largo de su recorrido, un hombre no comparte esta alegría : Adam Hansen, se cae en el km 40 y se hiere el hombro. Y como si no fuera poco, un perro imprudente provoca otra caída en el pelotón, en la que se ven afectados David Millar e Ivan Basso.
Cervélo, un pedalazo y otro más
En el pelotón, el ritmo se acelera gracias al trabajo realizado por los equipos Garmin-Transitions y HTC-Columbia. Los nervios y la amenaza de fraccionamiento por culpa del viento en los diques de Zelandia, fueron otros dos factores que contribuyeron a mantener el ritmo. Así, la ventaja del trío se reduce y se instala sobre los 3’. Al llegar a Bélgica, la aceleración hecha por Cervélo disminuye la diferencia.
Pliuschin en contraataque
La diferencia sólo es de 30’’, a 30kms de la llegada. Bajo la amenaza del pelotón, Maarten Wynants, intenta un nuevo ataque, pero no tiene éxito. Cuatro kilómetros más adelante lo vuelve a intentar y en esta ocasión si que lo logra, pero en Malines, sus dos compañeros de carrera, se quedan atrás, y él está obligado de trabajar con Alexandre Pliuschin, que ha salido del pelotón a buscar un contraataque. Los dos, intentan defender lo poco que han conquistado, pero son atrapados a 9kms de la llegada.
Caída, otra caída, y una más
Las grandes estrategias comienzan al momento de prepararse el sprint : los equipos Lampre, Garmin y HTC-Columbia son los más activos. Pero en la última curva, a 2 kilómetros de la línea de llegada, una caída arrastra a varios de los favoritos del día, entre ellos Cavendish y Freire. La situación parece beneficiar los planes del equipo Garmin, conducido por David Millar, pero una segunda caída desorganiza el sprint. Quedan en pie unos 30 corredores todavía en posición de disputar la victoria. Alessandro Petacchi ve un hueco por donde pasar y se lanza. Pasa la línea y sobrepasa a Mark Renshaw.
La preparación del sprint fue casi perfecta, pero al final de cuentas, no logramos llevar a Mark hasta el final, y también perdimos a Adam Hansen. Teníamos un hombre menos para el final, pero cuando vimos que Mark lograba seguir adelante, seguimos pensando que podríamos buscar un resultado.
Durante un buen momento, pensé que Hansen había abandonado, ¡pero él logró volver adelante para trabajar en la persecución! Yo estaba contento de verlo más o menos en forma. El tiene mucha voluntad pero, de todas maneras, era impresionante verlo con qué esfuerzo seguía en la etapa.
En un día como hoy, es seguro que Fabian ganaría la camiseta amarila y no valía la pena intentar quitársela. Mañana es otro día especial para los sprinters. El recorrido no es lo suficimiente difícil para distanciar a Fabian, y no podré tener la oportunidad de recuperar los diez segundos de ventaja que me lleva.
Al comienzo de la etapa, pude saborear un poquito la dicha de tener la camiseta amarilla, pero rápidamente tuve que concentrarme sur los 223 kms a recorrer. Era una situación nerviosa y estresante. Había mucha gente. Pienso que eso maravilloso para nuestro deporte pero para los corredores es muy peligroso. Incluso cuando llegamos a Bélgica, en las calles pequeñas, había tanta gente y mucho entusiasmo. Es simpático, pero bueno no diré que eso ocasiona las caídas, pero cuando los corredores están tan nerviosos, las caídas se producen más fácilmente.
Yo estuve en la caída pero afortundamente nada me pasó, un poco de rasguños. Después tocó pasar por encima de los que estaban en el piso... Con tanta gente es difícil de defender su posición en el pelotón. En la última curva yo estaba bien ubicado y me dije "perfecto, sigue con calma y llega a la línea". Pero hubo un nuevo crash y ahí estuve yo, bien adentro.
Fue un final muy especial, y además con esa caída en la última curva. No vi la caída, pero vi que todo el mundo llegó muy rápido y que nadie queria frenar. Y, por eso, se presentó un grande desorden al final, pero yo decidí de atacar de lejos. Y quedaban hombres muy fuertes a vencer y cuando aceleré, me di cuenta que sería difícil con esa falsa subida. Pero perseveré y pienso que logré hacer un buen sprint.
Hace siete años que no había ganado en el Tour, y aquí es diferente de las otras victorias. Esta mañana en la saldia, estaba muy nervioso, pero con el transcurrir del día, volví a vivir como un corredor del Tour, y me sentí tranquilo.
No pienso que sea una victoria inesperada, porque yo he venido para hacer un sprint y para ganar. Ahora espero que tendré otra oportunidad de hacerlo, en medio de todos los otros sprinters que hay. Y no estoy seguro si Cavendish me hubiera podido ganar hoy, si hubiera estado aquí, porque de verdad hice un buen sprint.
El suizo guarda su Maillot de líder a pesear de su caída
5 horas, 9 minutos y 38 segundos para el vencedor. Su promedio en la etapa: 43,3 km/h
El italiano se muestra el más fuerte en los últimos 500 metros...
Una segunda caída tiene lugar. Solo 30 corredores pueden hacer el sprint...