
168.5 km
Lunes 9 julio
La región Norte-Paso de Calais está compuesta por dos departamentos franceses, Norte y Paso de Calais. Esta región, antaño perteneciente a las provincias de Flandes y Artois, posteriormente formó parte de los Países Bajos del sur y de los Países Bajos españoles, para luego convertirse definitivamente en región francesa a partir de 1713. Encrucijada entre Inglaterra y las ciudades comerciales de Flandes y de Holanda, esta región mostró durante mucho tiempo su vocación comercial y textil antes de convertirse, con la llegada de la Revolución Industrial, en uno de los centros industriales de Francia. El Norte, región minera y siderúrgica, ha sufrido duramente el declive de las industrias pesadas, pero su situación geográfica, que durante siglos le ha llevado a padecer con particular vigor los grandes conflictos que asolaron Europa, le ha permitido igualmente volver a levantar cabeza. La construcción del Eurotúnel ha vuelto a colocar a esta región en el centro de Europa, entre Gran Betraña, el Benelux (Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo) y Francia.
Con una tasa de urbanización de un 83%, Norte-Paso de Calais es una región densa y fuertemente poblada que cuenta con ocho distritos y más de 100.000 habitantes. También es la región más joven de la Francia continental puesto que un 36,5% de los habitantes pertenecen a la franja de los menores de 25 años. Esta situación se debe a una tasa de fecundidad de 1,87 niños por mujer, la más elevada de Francia.
Este departamento corresponde a la antigua provincia del Flandes francés. Después de la región parisina, es el más poblado de Francia con 2,5 millones de habitantes y una densidad de 435 hab/km².
Industrial por excelencia, articulado en torno al carbón, el acero y el sector textil, Norte es igualmente agrícola y fue pionero en materia de protección del medioambiente, ya que el parque natural Saint-Amand-Raismo es uno de los primeros de Francia.
Los centros administrativos municipales: Avesnes, Cambrai, Douai, Dunkerque y Valenciennes.
La ciudad portuaria fronteriza de Dunkerque (la iglesia sobre la duna) ha sufrido las vicisitudes de la historia al igual que el resto de las ciudades de la región, puede que incluso más por su vocación marítima. Esta ciudad mártir durante la Segunda Guerra Mundial, ha sido una región muy disputada desde la Edad Media, por Francia, Inglaterra, los Países Bajos e incluso España (puesto que pertenecía a los Países Bajos españoles). Se convirtió definitivamente en francesa en 1662, bajo el reinado de Luís XIV.
La ciudad natal del célebre corsario Jean Bart cuenta con un carácter muy particular una personalidad fuerte, debido a su pasado turbulento y su situación particular, en la encrucijada de las culturas francesa, flamenca e incluso británica. El habla local, el dunkerqués, muestra la gran variedad de influencias. Se encuentran muchos elementos provenientes del flamenco, así como de la jerga de los marineros.
En 1940 tuvo lugar la terrible batalla de Dunkerque en la que el ejército británico se encontró rodeado por las fuerzas alemanas provenientes de los Países Bajos y de otras unidades que remontaban las Ardenas. La evacuación de las fuerzas británicas y de algunas unidades francesas constituyó uno de los momentos marcados del inicio de la Segunda Guerra Mundial. La ciudad, tomada por los alemanes, se convirtió en objetivo de bombardeos de los aliados hasta su liberación en 1945. El 70% de la ciudad de Dunkerque quedó destruida. Por lo menos, se conserva aún la estatua de Jean Bart. Los ocupantes, que fundieron prácticamente la totalidad de las estatuas de bronce en Francia, la salvaron porque su espada, que apuntaba hacia Inglaterra, servía como punto de referencia para la aviación alemana.
El carnaval de Dunkerque, la fiesta mayor de la ciudad, es uno de los más célebres y, sin lugar a dudas, el más animado de Francia. Se dice que sus orígenes se remontan a los pescadores de bacalao que festejaban la víspera de su salida hacia las peligrosas aguas de Islandia, por si no volvían jamás.
En las tradiciones del carnaval se incluyen aún cantos de marineros y los músicos se visten con impermeables amarillos como los pescadores de bacalao. Además, se lanzan arenques delante del ayuntamiento para recordar las grandes campañas de pesca de antaño.
Desde 1955 se celebra en Dunkerque los Cuatro días de Dunkerque una de las pruebas por etapas más célebres del calendario francés.
Punto de salida desde 1978 - e ininterrumpidamente desde 2002 - de una prueba de vela inspirada en el Tour, Dunkerque acogió la Gran Salida en 2001, en cuyo Prólogo Christophe Moreau se alzó con la victoria. En 18 ocasiones Tour ha contado con una etapa aquí, con llegadas que normalmente se zanjaban al sprint.
En ocasiones, se denomina a esta ciudad “la otra Brujas de Flandes”, desde que ha ido ganando poco a poco terreno a los pantanos. En el siglo XIII, Bergues se había convertido en una de las ciudades más importantes de Flandés occidental, asolada después por los incendios y las guerras. Primero flamenca, luego inglesa, se integra definitivamente en Francia a través del Tratado de Aquisgrán en 1668.
Las murallas de más de cinco kilómetros, que siguen siendo el orgullo de Bergues, hay que agradecérselas a Vauban. Su campanario, símbolo de la libertad de la ciudad, fue simbólicamente dinamitado por los alemanes en 1944. En 1961, se reconstruyó una réplica exacta del original.
Un hombre ilustre marcó la historia de Bergues: Lamartine famoso escritor y poeta, elegido diputado de la circunscripción en 1833.
Durante la Primera Guerra Mundial, Rexpoede desempeñó un papel nada desdeñable. El general Anthoine, general en jefe de los ejércitos aliados y adjunto del general Petain instaló su cuartel general en el castillo de Bouly de Lesdain. Allí se reunió con los más altos dignatarios en el verano de 1917, entre los que se encontraban el rey Jorge V de Inglaterra, el príncipe de Gales, el Primer Ministro Lloyd George, el rey Alberto I de Bélgica, el Presidente Raymond Poincaré, Petain y varios ministros.
Heredera del condado de Flandes, Flandes occidental es la provincia situada más al oeste de Bélgica. Está compuesta por ocho distritos administrativos: Brujas, Dixmude, Ypres, Kortrijk, Ostende, Roulers, Tielt, Furnes, así como por 64 comunas. La costa belga del Mar del Norte, un importante destino turístico en Bélgica, está enteramente situada en Flandes occidental. El extraordinario patrimonio de Brujas o de Ypres, así como la modernidad de ciudades como Kortrijk, son otros de los atractivos turísticos de la provincia. También es una región muy verde sobre todo en Westhoek.
Sus habitantes reciben el apodo de “cabezas duras” (keikoppen) por su propensión a doblegarse de muy mala gana a las voluntades adversas. Poperinge ha demostrado a lo largo de la historia su remarcable espíritu independiente.
En la memoria de los “tommies”, los soldados ingleses que lucharon en el frente de la Primera Guerra Mundial, la ciudad de “Pop”, como la llamaban ellos, ocupa un lugar especial. Poperinge era la única ciudad de la región no ocupada por los alemanes y sirvió durante las horas más duras de la Primer Guerra Mundial de base de retaguardia, de remanso de paz para los soldados británicos que luchaban en el frente. Algunos se vieron tan contagiados por el espíritu rebelde de sus habitantes que se negaron a retomar el combate. Estos amotinados fueron ejecutados por desertores en el patio central del ayuntamiento y en el cementerio de Poperinge se encuentran aún las tumbas de 17 soldados con “abatido al alba” como única inscripción.
Ypres, ciudad mártir de la Primera Guerra Mundial, se ha unido a Hiroshima al declararse “ciudad de la paz”. En esta ciudad de 32.000 habitantes, la quinta localidad más grande de Flandes Occidental, es precisamente el lugar en el que el ejército alemán empleó por primera vez el tristemente célebre “gas mostaza”. Tres terribles batallas se libraron en los alrededores de la ciudad en 1914, 1915 y 1917. En la última de ellas, se ocasionaron medio millón de muertos en tan solo unos pocos cientos de metros de terreno. Tras la batalla, Ypres había quedado reducida a cenizas por el bombardeo incesante de la artillería. Los monumentos principales de la ciudad, como la Sala de Tapices del siglo XIII o el ayuntamiento, fueron reconstruidos.
Los grandes aficionados conocen a Gistel por ser la ciudad natal de Sylvere Maes, vencedor del Tour de Francia en 1936 y 1939. Este sólido ciclista en ruta formado en la escuela ruda del ciclo-cross, sin ninguna relación de parentesco con su predecesor en el palmarés Romain Maes, contaba ya en su haber con un París-Roubaix (1933) cuando se reveló en las etapas del Tour como un escalador sin igual. En 1936 superó a Antonin Magne en los Pirineos y, tres años más tarde, se impuso en los Alpes dominando el Izoard y el Iseran y alcanzado la victoria justo delante de Rene Vietto. Maes se convirtió después en capitán del equipo belga.
Al igual que Gistel y Torhout, esta ciudad forma parte del itinerario clásico del Tour de Flandes. En 2006 fue nombrada “Dorp van de Ronde”, ciudad del Tour de Flandes. Desde 1945, también en Ichtegem se disputa todos los años el Circuito de las Ardenas flamencas, convertida en los Tres Días de las Ardenas Occidentales, que se llevó este año el ciclista francés Jimmy Casper.
Volvemos nuevamente al Tour de Flandes con Lichtervelde, ciudad del “Ronde” en 2004 y paso clásico de la prueba. Todos los años, la ciudad acoge en septiembre la Omploop van den Houtland, que no hay que confundir con el Circuito Houtland organizado hasta 1971 en la ciudad vecina de Torhout. El último vencedor de la Omloop ha sido el alemán Arthur Gajek.
Tielt es la ciudad de Briek Schotte, campeón del mundo en 1948 y 1950 y uno de los mejores corredores de clásicas de todos los tiempos. El dos veces campeón del Tour de Flandes (1942 y 1948) murió el día de su edición de 2004, una coincidencia que la prensa belga consideró una señal del destino. Los amantes del Tour recordarán su victoria en la última etapa del Tour de 1946, pero sobre todo su lucha por la victoria en la clasificación general con Gino Bartali en 1948.
Flandes Oriental está compuesta por seis distritos - Aalst, Audenarde, Eeklo, Gante, Sint-Niklaas y Termonde - y 65 comunas. Forma parte de las regiones más pobladas de Europa. Al igual que su capital, Gante, cuyo nombre significa confluencia, es una región en un cruce de caminos, rica con un patrimonio único y extremadamente activa desde el punto de vista económico y cultural. Pese a su nombre, no se encuentra al este sino más bien en el centro de Flandes. Su nombre de “Flandes Oriental” tiene un origen histórico. En la Edad Media, Gante, actual centro administrativo de la provincia, constituía la capital del Ducado de Flandes que abarcaba aproximadamente las provincias de Flandes Oriental y Flandes Occidental actuales.
Flandes Oriental goza de una situación económica y geográfica ideal. A nivel internacional, se encuentra situada en el delta Rin - Mosa - Escalda uno de los centros marítimos, industriales y comerciales más frecuentados del mundo y que ofrece todavía posibilidades de crecimiento. A nivel nacional, se sitúa en el triángulo de oro Amberes - Bruselas - Gante, en el que se concentra la mayor actividad económica del país.
Sus carreteras, ríos y vías de ferrocarril constituyen grandes arterias internacionales que unen la provincia con Europa. El sector textil y de la confección, al que se debe la grandeza de la provincia, se encuentran unidos para siempre en esta ciudad. Las tecnologías puntas, favorecidas por la vocación universitaria de Gante, son las principales empleadoras de la provincia.
La ciudad de Deinze, en la que reside el presidente del COI, Jacques Rogge, es una ciudad ciclista por diferentes razones. Es el punto de salida de la “Carrera de gatos” que finaliza todos los años en Ypres. Ha visto nacer a un campeón del mundo en ruta, Rudy Dhaenens, que vistió el maillot arcoiris en 1990 y fue un muy buen corredor de clásicas, llegando en dos ocasiones al podio de París-Roubaix. Rudy Dhaenens nos dejó en 1998 a la edad de 37 años en un accidente en carretera cuando se dirigía al Tour de Flandes, creado por otro oriundo del lugar.
Deinze es igualmente la ciudad natal de Karen Steyaert, más conocido con el nombre de Karen Van Wijnendaele, ciclista y posteriormente periodista para el Sportwereld, así como fundador en 1913 del Tour de Flandes. Van Wijnendaele murió en 1961, año en que nació Rudy Dhaenens.
Cerca de Deinze se encuentra una de las joyas arquitectónicas de Bélgica, el castillo Ooindonk: obra de arte de la arquitectura hispano-flamenca del siglo XVI.
La capital de Flandes Oriental, tercera ciudad más grande de Bélgica, después de Bruselas y Amberes, desempeñó un papel histórico y económico fundamental en la Edad Media, puesto que se alzaba como la segunda ciudad en población, detrás de París. Sin embargo, Gante ha sabido conservar perfectamente su papel estratégico hoy en día y sigue siendo una de las ciudades más activas de Bélgica, y el tercer puerto más importante del país, después de Amberes y de Brujas. Aunque es menos conocida por los turistas que Brujas, esta ciudad dispone de un patrimonio por lo menos igual de fascinante y sigue siendo uno de los exponentes más impresionantes del esplendor flamenco.
Cuando admiramos la ciudad desde el puente de San Miguel, percibimos una hilera de elegantes torres típicas de Gante: son la iglesia de San Nicolás, el campanario y la catedral dedicada a San Bavón, patrón de la ciudad. En esta catedral se encuentra el cuadro la Adoración del Cordero Místico de Jan Van Eyck, considerado el punto culminante de la pintura flamenca.
Aunque el ciclismo es claramente uno de los deportes más populares en Gante, no hay que olvidar su equipo de fútbol, la Gantoise, uno de los más antiguos de Bélgica. Son famosos por su maillot azul y la cabeza de indio, que es su emblema, lo que ha valido a sus jugadores el apodo de “búfalos”. La Gantoise se alzó con el título de la Copa de Bélgica en 1964 y 1984.
Gante es también la ciudad natal del presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge.
Como toda gran ciudad belga, Gante tiene una relación especial con el ciclismo. Su velódromo es uno de los monumentos de la ciudad y acoge todos los años, bajo la dirección de Patrick Sercu, una de las pruebas de Seis Días más corridas. Además, en 1988, se celebró aquí el campeonato del mundo en pista.
En ciclismo en ruta, Gante también es testigo todos los años de la salida de dos de las semi-clásicas más famosas del calendario, Gante-Wevelgem y la Het Volk, que se han llevado este año Marcus Burghardt y Filippo Pozzato, respectivamente.
Ha sido ciudad de etapa en dos ocasiones, en 1951 y 1958, con victorias del luxemburgués Jean “Bim” Diederich y del francés André Darrigade.
Para algunos participantes de esta edición del Tour, la llegada a Gante será como volver a casa, puesto que en esta ciudad se encuentra la sede del equipo Quick Step de Patrick Lefevere. Gante es también la ciudad natal de Walter Godefroot, el director del equipo Astana. Más curioso es el hecho de que Gante también ha visto nacer a pocos pasos del velódromo a los corredores británicos Bradley Wiggins y Mattew Gimore mientras sus padres respectivos participaban uno y otro en los Seis Días de Gante.