
Domingo 22 julio
El departamento de Aude, en la región de Languedoc-Roussillon, limita con el departamento de Hérault y Ariège y con los Pirineos orientales. Sus 309.707 habitantes se reparten en tres distritos: Carcasona, Limoux y Narbona. Hay tres zonas agrícolas y vitícolas bien conocidas por el turismo: la Lauragais, la Carcassonnais, la Narbonnais. Los 35 cantones que conforman este departamento suman un total de 30 intercomunidades y 438 comunas.
El Departamento de Aude ha desarrollado considerablemente su sector vitícola a partir de 1905, especialmente gracias al gran movimiento vitícola y a la lucha de los viñeros liderados por Marcellin Albert. Tras esta “revolución” el departamento ha visto florecer la apertura de numerosas cooperativas vitícolas.
Mazamet fue durante 150 años la ciudad del “délainage” o “adobería” (técnica especial empleada para separar la lana de la piel de las ovejas), y después, durante un período más corto, ciudad de la peletería. Gracias a la lana, Mazamet, originalmente “Mas Aimat”, es decir, “mas aimé” (“mas” es una casa típica de la Provenza) es conocida hasta en Argentina, Australia y Sudáfrica.
Para los seguidores más veteranos del rugby, el equipo SC Mazamet (Sporting club mazamétain), que durante mucho tiempo jugó en primera división, perdió una vez en la final de 1958 contra el Lourdes, su adversario de siempre, a pesar de contar como capitán con Lucien Mias, médico de la ciudad y capitán de la XV de France, selección francesa de rugby, que venció al Springboks de Sudáfrica en 1958.
Más recientemente, el Mazamet bajó a segunda división, pero remontó y ganó el campeonato de Francia en 1985, para después volver a categorías inferiores, lo que le impide enfrentarse a su gran vecino el Castres Olympique que juega en primera división.
Situada a igual distancia de Tolouse y Béziers (90 km), Mazamet fue un importante centro de reunión en la época de los cátaros, y el castillo medieval de Hautpoul, a 4 km del centro de la ciudad, es testigo de los orígenes de la población.
De entre las visitas posibles, recomendamos la Casa de Memorias de Mazamet. Sede de la oficina de turismo, la casa Fuzier acoge numerosas exposiciones como el museo cátaro, que nos muestra quiénes fueron los “perfectos”, tal como ellos mismos se llamaban, y la historia de sus castillos.
El Tour despega por primera vez desde el Jardin des promenades (jardín de los paseos). Bonito nombre, pero algo paradójico para una etapa que se prevé difícil. La salida tiene lugar en la ciudad natal de los hermanos Jalabert, cuyos nombres están íntimamente relacionados con una marcha ciclista popular: la Laurent (120 km) y la Nicolas (80).
La historia de Mazamet, que estuvo ligada a mediados del siglo XIX a las actividades de la adobería, continúa todavía distinguiéndose por los tejidos. En el mismo Mazamet, François Girbaud, creador y estilista de moda, creó en los años setenta junto a su esposa Marithé Bachellerie, una línea de vaqueros basándose en el personaje de la Goulue, de Toulouse-Lautrec.
Los Girbaud primero conocieron el éxito en Mazamet y más tarde en Estados Unidos, donde crearon un vestuario para la actriz Jennifer Beals en la película Flashdance de 1982. En 2005 fueron objeto de un escándalo mediático por reproducir en sus carteles publicitarios la Cena de Leonardo da Vinci colocando a mujeres en el lugar de los apóstoles. El cartel fue prohibido por el tribunal de gran instancia francés y denunciado por la asociación católica “Croyances et liberté”, pero Girbaud finalmente consiguió la victoria ante el tribunal de casación francés.
El Canal del Midi, que une el Atlántico con el Mediterráneo, fue ya proyectado en la época romana. Más tarde, los estudios realizados durante los reinados de François I y de Henri IV y durante el mandato de Richelieu no permitieron dar comienzo a los trabajos. Hizo falta esperar la llegada de Pierre-Paul Riquet, barón de Bonrepos (1604-1680) para que el proyecto se pusiera en marcha bajo la autoridad de Colbert, en 1666.
Bautizado como el “Canal Real de Languedoc”, después llamado “Canal de los dos mares”, no fue hasta 1789 cuando se le dio el nombre de “Canal del Midi”.
Con una longitud de 240 km, cuenta con 91 presas. En el siglo XIX se tardaban ocho días en recorrer el trayecto entre Agde y Toulouse llevando una carga de 120 toneladas. Hoy día, es una experiencia agradable seguir el curso del Canal a pie o en bicicleta, o incluso navegar por él en una barca y disfrutar del sabor de la vida.
Ya sea en la subida a Toulouse o en la bajada a Roussillon, dediquemos al menos unos segundos a pensar en alguno de los 12.000 hombres que trabajaron en su construcción durante 14 años y en su creador e inventor, el barón Riquet, que falleció seis meses antes de la inauguración.
Carcasona, conocida mundialmente por su ciudadela, acoge cada año a tres millones de visitantes. Según los historiadores, la ciudad nació en el siglo II a. C. y fueron los romanos quienes la fortificaron en el año 118 a. C. El catarismo atrajo a sus seguidores dentro de sus muros protegidos por Vincent Raimond Roger Trencavel. El papa, del lado de los católicos, declaró que la ciudadela se había convertido en tierra de herejía. Tras muchos incidentes, entre ellos la masacre de protestantes de 1560, la ciudadela se encontraba ruinosa en el siglo XIX.
Con el apoyo de J.P. Cros-Mayrevielle, a su vez ayudado por Prosper Mérimée, inspector de monumentos históricos, Carcasona fue salvada definitivamente y pasó a inscribirse como patrimonio de la Unesco.
Carcasona es cuna de personajes ilustres como Philippe François Fabre d’Eglantine (1750-1794), de quien se ha conservado el poema francés Il pleut, il pleut bergère, que votó a favor de la muerte de Luis XVI, y estuvo relacionado con Danton.
Paul Sabatier (1854-1941) es otro de los hijos de la ciudad. Estudió en la Escuela Normal Superior y en la Escuela Politécnica, recibió el premio Nobel de química junto con Victor Grignard en 1918 por un “método de hidrogenación de compuestos orgánicos en presencia de metales divididos”, y fue asistente de Marcellin Berthelot del Colegio de Francia.
El “blanquette” de Limoux, vino espumoso con denominación de origen y de prestigio mundial, cuenta con una historia aún más antigua que… ¡el champán! Las propiedades efervescentes de la “blanquette” fueron descubiertas de forma accidental en 1531 por el mismísimo dom Pérignon, a su vuelta de España, aunque según otras versiones, el espumoso ya existía desde el siglo XIV.
Limoux cuenta con un bello museo dedicado al piano y con el puente nuevo de 6 arcos sobre el Aude que data de 1327.
Quillan, del occitano ”Quilhan”, fue erigida en 1223. Cuenta con una fortaleza visigoda del tiempo en que era “Killamen” y su castillo fue incendiado por los hugonotes. Desmantelado en 1575, el edificio estuvo a la venta durante la revolución, pero no fue adquirido hasta 1950.
Limoux es la ciudad de Félix Armand, creador de la ruta por el desfiladero de Pierre-Lys, y del padre Louis Ormières, fundador de la congregación del Ángel de la Guarda.
Axat, en occitano “Atsat“, ofrece tres fuentes-abrevadero muy prácticas para reponer los líquidos gastados durante el ejercicio físico.
Algunas de sus calles son pasadizos, y entre otras curiosidades, se puede visitar la tumba mausoleo de la familia Puig o una exposición paleontológica.
Ax-les-Thermes, del occitano “Acs”, es la ciudad natal de François Mansard. Estación balnearia con 80 manantiales, era muy visitada en la Edad Media y Luis IX mandó construir en 1260 un hospital con una pileta para los soldados que habían contraído la lepra en Palestina.
Esta estación turística fue un importante punto de la etapa del Tour de Francia desde 1933 hasta 1965. Desde entonces, el Tour aparece en Ax con llegada en alto en el Plateau de Bonsacre, donde Félix Cárdenas obtuvo su victoria en 2003.
El Plateau de Beille (1600 - 1800 m) hace honor a su nombre, ya que el ciclista siempre depende del plato (“plateau”, en francés) cuando la carretera se empina. La subida de este Plateau de Beille no es pecata minuta ni para los mejores escaladores teniendo en cuenta su desnivel: el 7,9% durante 15,8 km, y el 7,7% durante 14,2 km en Alpe d’Huez.
No fue raro, por tanto, que en 1998 con la primera llegada del Tour de Francia fuera Marco Pantani quien se impusiera antes de ganar definitivamente el Tour en los Alpes.
La estación de Beille, compuesta por un único edificio, fue creada en 1990, y se ha hecho con un buen nombre en el esquí de fondo, siendo la más importante de los Pirineos para la práctica de esta actividad deportiva, ya que cuenta con 70 km de pistas de fondo, 7,7 km para perros de trineo y un buen espacio para deslizarse.
Periódicamente, el Plateau de Beille acoge grandes competiciones como la “Pyréna”, que reúne a 450 perros de trineo.
Durante el mes de marzo, la “Transpyrénéenne”, marcha popular de esquí de fondo, reúne a 700 niños y 500 adultos para una prueba con el mismo nivel deportivo que la “Transjurassienne” o la “Foulée blanche” celebrada en los Vercors de Isère y la carrera “Etoile des Saisies” en Saboya.
Los demás actores económicos de la zona son el sector industrial con el talco de Luzenac (primer yacimiento de Europa), y la ganadería de vaca gascona y oveja tarasconesa.
El Plateau de Beille es un emplazamiento importante para las aves migratorias, y allí es donde anida el urogallo en un espacio natural protegido.
El bosque de pinos negros es increíble en esta meseta formada en la era primaria y erosionada en la era glacial tras el plegamiento pirenaico.