Guía turística

etapa 12 - Montpellier Castres 178.5 km
Viernes 20 julio

Visitas de interés

  • Villeveyrac. La antigua abadía donde residían más de 300 monjes es hoy una bodega de renombre, especializada, como es de imaginar, en los Côteaux du Languedoc.
  • Bédarieux. El Pico de Tantajo ofrece unas vistas espectaculares del valle del Orb.
  • Hérépian. En esta localidad puede visitarse una de las últimas fundiciones de campanas que siguen en activo.
  • Olargues. Las vistas del pueblo medieval encaramado sobre una formación rocosa y el Pont du Diable en la parte baja constituyen una hermosa imagen de postal.
  • Castres. El Museo Goya alberga la colección de pintura española más hermosa de cuantas existen en Francia.
 

Montpellier - km 0

244.000 habitantes

Sol, playa, grandes espacios y tradición universitaria: todo ha contribuido para hacer de Montpellier un polo de atracción, y es la ciudad francesa que ha conocido la expansión más espectacular en los últimos cincuenta años, pues su población, de 100.000 habitantes en 1944, se ha más que duplicado para alcanzar los 244.000 habitantes en 2005.

El aflujo de los pies negros después de la Guerra de Argelia, la inmigración española y, luego, del Magreb, el desplazamiento de la población de Francia hacia el sur, pero, sobre todo, el aflujo permanente de los estudiantes a la más vieja ciudad universitaria de Europa - entre 60.000 et 70.000 estudian en ella cada año - , ha transformado profundamente a la capital de Languedoc-Roussillon.

Situada idealmente entre España e Italia, al borde del mar, cerca de la vía Domitia, Montpellier ya experimentó una rápida expansión en la Edad Media. Su iglesia Notre-Dame des Tables es un alto obligatorio para los peregrinos que se dirigen a Compostela y, en la ciudad, dándole su vocación médica, se instalan hospitales y organizaciones caritativas que se ocupan de ayudar a los peregrinos.

Las epidemias se abaten sobre la ciudad en el siglo XIV acabando con la mitad de la población que, desesperada, hace un inmenso cirio de 3.888 m - el perímetro del recinto fortificado- delante de la iglesia de Notre Dame. A medida que se consume, vuelve la paz.

Feudo del protestantismo, la ciudad se ve afectada duramente por las guerras de religión que destruyen todos los lugares de culto con excepción de la catedral de San Pedro que, sin embargo, queda muy dañada. En 1622, tras un largo asedio, Luis XIII devuelve a la ciudad al seno católico. Este siglo XVII es el de los grandes trabajos: en esa época es cuando, en una ciudad pacificada, se construye la Comédie que se convierte en el centro neurálgico de la ciudad.

Montpellier y su cultura

Su vocación universitaria ha hecho, sin duda, de Montpellier una ciudad de la cultura. Es la ciudad natal de algunas figuras de la literatura, como Auguste Comte, padre de la sociología, Léo Malet, creador de Nestor Burma y precursor de la novela negra francesa, o del poeta Francis Ponge, aunque no vivieron allí mucho tiempo. Rabelais vivió en ella vorazmente, igual que Nostradamus que realizó allí los estudios de medicina.

Paul Valéry, vecino, pues nació en Sète, habitó en ella mucho tiempo, como André Gide, o el escritor occitano Max Rouquette, que nació muy cerca de allí, en Argelliers.

También es la ciudad donde reside el creador de dibujos animados Lewis Trondheim.

Montpellier, deporte y ciclismo

Montpellier puede enorgullecerse del logro poco común de haber contado con un equipo de gran categoría tanto en fútbol como en rugby, voleibol, baloncesto femenino y hockey sobre hielo. Es pues una ciudad deportiva sobre la que planea la figura imponente de Louis Nicollin, presidente pintoresco de sus clubs de fútbol y de rugby.

Montpellier ha acogido al Tour en 27 ediciones y, sobre todo, país llano obliga, ha hecho felices a los sprinters. Se hallan sin sorpresa en la meta los nombres de Charles Pélissier, André Leducq, Georges Specucher, André Darrigade y, más cercanos a nosotros, Barry Hoban, Olaf Ludwig o Robbie McEwen, último vencedor en 2005.

Montpellier fue ciertamente la sede del Grand Prix du Midi Libre, desaparecido desafortunadamente en 2003. Los más grandes han inscrito su nombre en el palmarés de la prueba, como Eddy Mercks, Luis Ocaña, Miguel Indurain o Laurent Jalabert. El récord de victorias lo tiene Jean-René Bernaudeau que acaparó la prueba de 1980 a 1983.

No se podría hablar de Montpellier y de ciclismo sin evocar la memoria de Claude Sudres, antiguo corredor y director deportivo, que fue además un inimitable jefe de prensa del Tour.

 

Montbazin - km 14

2.240 habitantes

Este pequeño pueblo medieval ha tenido una historia muy intensa. Prueba de ello son los numerosos vestigios expuestos en la Capilla de San Pedro, joya del siglo XII que destaca por sus hermosos frescos murales. El casco viejo, con los restos de sus sucesivas murallas, hará las delicias de los amantes de las piedras. La vid, principal recurso del pueblo, produce vinos más que notables con la denominación Côteaux du Languedoc.

 

Villeveyrac - km 21,5

2.211 habitantes

El pueblo se ha desarrollado en torno a la abadía de Valmagne, que es un magnífico ejemplo de la arquitectura cisterciense. Fundada en 1138, la abadía se convirtió rápidamente en una de las más ricas del sur de Francia. La Guerra de los Cien Años y las Guerras de Religión se tradujeron inevitablemente en un declive de la abadía, que durante sus épocas de esplendor contaba con más de 300 monjes. La Revolución Francesa se encargó de expulsar a los últimos monjes de la abadía, que además fue saqueada. La iglesia fue transformada en una bodega cuando la compró el Conde de Turenne, de ahí que fuera conocida como la “Catedral de las vides”. La abadía sigue siendo en la actualidad un edificio digno de admiración, tanto por su imponente iglesia de 23 metros de altura y 83 de largo como por su claustro. La abadía, que acoge hoy múltiples acontecimientos culturales, continúa con la actividad vinícola iniciada tras la Revolución y produce excelentes vinos de denominación Côteaux du Languedoc.

 

Bédarieux - km 71

5.962 habitantes

Situada en el corazón de una región rica en yacimientos prehistóricos, Bédarieux se desarrolló en el siglo XII. Los oppida o fortificaciones galorromanas que se alzan a lo alto son también una prueba de la larga historia de esta localidad.

La Bastide fortificada del siglo XIV es el vestigio más importante de un periodo medieval marcado por las guerras. Sobre la Causse de Bédarieux se levantaron a partir de la mitad del siglo XIX pequeñas edificaciones de piedra para los agricultores, que empezaron a cultivar sus laderas y a plantar vid.

Otro lugar que ofrece unas vistas formidables de la región es el Pico de Tantajo, de 518 metros de altitud, que ofrece una panorámica extraordinaria del valle del Orb. El pico era ya un puesto de observación durante la época romana y Bédarieux se desarrolló a sus pies.

Los amantes de las vistas espectaculares quedaran sin duda hechizados por el dique del siglo XVIII que fue construido para controlar las crecidas del Orb. La imagen del dique con sus 37 arcos y del viaducto que atraviesa el valle es sin duda excepcional.

Esta localidad vio nacer al defensa internacional Vincent Candela, uno de los jugadores de la selección francesa que ganó el mundial de fútbol en 1998.

 

Hérépian - km 81,5

1.370 habitantes

El pueblo destaca sobre todo por su fundición de campanas, una de las pocas que siguen en activo. Esta fundición, instalada en el lugar que ocupaba una antigua estación de la ciudad, puede visitarse en la actualidad. En su museo, el visitante comprenderá la diferencia entre los distintos tipos de campanas, desde los cencerros con cascabeles hasta las esquilas y las campanas mayores de las iglesias. En la fundición propiamente dicha, también puede admirarse el bronce en fusión.

 

Lamalou-les-Bains - km 84

2.156 habitantes

Las propiedades de las aguas de Lamalou-les-Bains son conocidas desde el siglo XIII, cuando comenzó la vocación termal de la localidad. Precisamente de esta época data la encantadora iglesia en arenisca rosa de Saint-Pierrre-de-Rhèdes, magnifico ejemplo de la arquitectura románica rural del sur de Francia.

Lamalou no recibió su nombre actual hasta 1878; hasta entonces la localidad era conocida como Villecelle. Fue al perforar el suelo del pueblo en busca de una explotación minera cuando descubrieron los manantiales de Lamalou. La leyenda dice que un campesino se bañó en sus aguas fangosas y, al hacerlo, se recuperó del reuma y de las agujetas.

El balneario se desarrolló a finales del siglo XIX, y en él se construyeron un casino y un teatro según la arquitectura típica de 1900, es decir, con columnas dóricas y, en el caso concreto del casino, preciosas vidrieras.

 

Olargues - km 101

571 habitantes

Olargues, pueblo medieval ubicado sobre una plataforma rocosa a los pies del macizo de Espinouse para garantizar la protección de la población, y ocupado por los romanos, los vándalos y después los visigodos, se desarrolló a partir de los siglos X y XI como una fortificación. Fue el vizconde de Minerve quien mandó construir el castillo, cuyo campanario actual fue probablemente un torreón. Es muy probable que detrás de este torreón se encontrara la Iglesia de Saint Laurent, hoy desaparecida. El Pont du Diable (Puente del Diablo), que cruza el río Jaur, data de 1202 y recibió dicho nombre porque se dice que su población firmó en él pactos con el diablo. Olargues es un punto de salida ideal para realizar excursiones a los montes del Espinouse o las gargantas del Orb.

 

Saint-Pons-de-Thomières - km 118

2.287 habitantes

Este lugar ha estado poblado por el ser humano desde la antigüedad y, de hecho, se habla incluso de una civilización prehistórica que se asentó aquí en torno al año 3.000 A.C. Pueden observarse vestigios de estos primeros habitantes en el Museo de la Prehistoria regional. La cueva de Devèze, descubierta en 1886 bajo la estación de Corniou mientras se construía la línea ferroviaria Bédarieux-Castres, constituye otra prueba de su pasado prehistórico.

El origen de la localidad de Saint-Pons-de-Thomières propiamente dicha se remonta a la creación de la abadía, en el año 936. En 1317, Saint-Pons se convirtió en la sede de una diócesis que se extendía por la parte noroeste del actual departamento de Hérault. La antigua catedral, transformada en los siglos XV, XVI y XVIII, es un testigo de este periodo de prosperidad. Sus cuatro torres almenadas evocan el aspecto fortificado de sus primeros tiempos, al igual que las troneras. El pórtico, conocido como “Porte des Morts” (Puerta de los Muertos), tiene una elaborada decoración.

El otro edificio notable de Saint-Pons es la torre almenada del conde de Pons, que descubrimos al llegar a la fuente del Jaur, que fluye a los pies de una formación rocosa.

Saint-Pons es también el punto de salida de numerosas excursiones por el Somail, la parte más arbolada de los montes de Espinouse.

 

Departamento de Tarn (81)

El Tarn, segundo departamento de la región de los Pirineos Medios por sus dimensiones y su población (en torno a 360.000 habitantes), combina de maravilla su geografía rural y a menudo montañera (Montagne Noire) con un clima que se nutre tanto del frescor atlántico como del sol mediterráneo.

El que ha sido durante mucho tiempo un departamento fundamentalmente agrícola, un sector todavía fundamental en muchos de sus pueblos, ha sabido atraer a numerosas PIMES altamente diversificadas en torno a gigantes locales como los Laboratorios Pierre Fabre.

La industria agroalimentaria es uno de los motores del departamento, concretamente en Lacaune, si bien el vidrio y los materiales de construcción, el cuero, la metalurgia y el sector textil son otras industrias que contribuyen a la riqueza del Tarn.

Fundado en 1790, el departamento es también una tierra rica en historia, puesto que fue territorio cátaro -a veces el gentilicio Albigeois se utiliza incluso como sinónimo de “hereje”- y después el escenario de duras luchas entre protestantes y católicos. La rivalidad entre Albi y Castres ha marcado también la historia de esta tierra de rebeldes y artistas, a la imagen de sus dos celebridades, Jean Jaurès, diputado en Carmaux, y Toulouse Lautrec.

 

Anglès - km 143,5

563 habitantes

Desde hace algunos años Anglès vive fundamentalmente del “oro verde” que constituye su inmensa masa forestal y del “oro azul” que representan sus reservas de agua y lagos creados como consecuencia de la instalación de las centrales hidráulicas de la Raviège y de Saint-Peyres.

Sin embargo, la agricultura sigue estando muy presente, especialmente la ganadería ovina, que nutre las queserías de Roquefort, y la cría a la ubre.

Anglès destaca por sus casas de estilo montañés, con sus muros de granito y sus tejados de pizarra, material que ha sustituido las piedras planas (lauze) que se utilizaban antaño. Muchas de estas casas macizas han sido restauradas y convertidas en segundas residencias.

 

Boissezon - km 165

390 habitantes

Boissezon, pueblo pintoresco del Tarn que destaca por su atalaya del siglo XIII, se ha convertido en un destino turístico donde se han instalado pintores, alfareros y artesano. Situado en el corazón del Parque Natural Regional del Alto Languedoc, el pueblo toma su nombre del boj (en francés, buis), un árbol muy común en la región, como demuestra el Puerto de Buis, que se atraviesa en el kilómetro 74,5.

Como muchos otros pueblos de la región, Boissezon fue fortificado a principios del siglo XIII. Durante las Guerras de Religión, el castillo fue ocupado tanto por protestantes como por católicos, y después arrasado por el vizconde de Paulin, con la excepción de la atalaya, único vestigio que ha sobrevivido al paso de los años.

Una leyenda local habla sobre la presencia de un hada, conocida como la Salimonde, que aparece durante la Fiesta de la Candelaria y come una manzana cuando la cosecha va a ser buena.

 

Noailhac - km 168

712 habitantes

Este año, en el que se celebrará el Mundial de Rugby, resulta imposible hablar de Noailhac sin mencionar al abad Pistre, que fue cura de la parroquia y uno de los más fervientes aficionados al rugby del país. Se trata de uno de los pocos curas que jugó al rugby del más alto nivel, luciendo con orgullo la camiseta del SC Albi durante los años veinte. Además, fue un gran amante del Tour de Francia, que siguió en varias ocasiones. En Noailhac, se codeaba con el alcalde, Me Gabarrou, quien fuera durante mucho tiempo presidente del Castres Olympique, del cual el abad fue entrenador durante los años treinta. El abad Pistre, que se hizo famoso como comentarista de los partidos del Torneo junto con Georges De Caunes, falleció en 1981.

 

Castres - km 176,5

43.400 habitantes

Situado en la Via Tolosane del Camino de Santiago porque su iglesia-abadía conservaba las reliquias de San Vicente, mártir español, Castres ha sido durante mucho tiempo la segunda ciudad de Albi.

En el siglo XIX, Castres experimentó un desarrollo considerable con la implantación hacia 1815 de molinos mecanizados para trabajar la lana, una actividad próspera que dio trabajo a unas 3.000 personas repartidas en 50 molinos.

A finales del siglo XIX, la construcción mecánica se convirtió en un sector muy importante de la economía debido a la demanda de fabricación de armamento para la Primera Guerra Mundial y a la construcción del ferrocarril en 1865.

Castres y el rugby

Castres, como su vecina Toulouse, es una tierra aficionada al rugby con un club de categoría Pro D1 que fue campeón de Francia en 1949, 1950 y 1993.

Gérard Cholley, en su día pilar internacional, jugó todos los partidos del Torneo de las V Naciones cuando Francia logró el Grand Chelem en 1977.

El Museo Goya

El Museo Goya, que toma su nombre del célebre pintor español Francisco de Goya (1746-1828), “el pintor real”, existe gracias a la generosidad de otro pintor español, Marcel Briguiboul, que nació en Barcelona en 1837 y se instaló en Castres tras haber trabajado en París. Amigo de Renoir y de Manet, Briguiboul, autor de 219 lienzos, compró en mayo de 1881 en Madrid los tres cuadros de Goya expuestos hoy en el museo de Castres: el autorretrato con gafas, el retrato de Francesco del Mazo y la Junta de Filipinas. Estas obras pasaron a ser propiedad de la ciudad de Castres en 1893, el año siguiente a la muerte de Briguiboul. El Museo Goya alberga la mayor colección de pintura española de cuantas existen en Francia.

La ciudad de Jacques Esclassan

Al igual que Jean Jaurès, Jacques Esclassan nació en Castres un 3 septiembre… sólo que 89 años después del líder socialista, en 1948.

Vencedor del maillot verde en 1977, Jacques Esclassan ganó siete etapas del Tour de Francia así como otras grandes carreras, y casi siempre al sprint.

Después recondujo su carrera por otros derroteros, primero como velocista en Castres, y después, en 1988, como consejero general del Tarn. En la actualidad, el excampeón trabaja en una sociedad mixta del Tarn.

Castres y Jaurès

Jean Jaurès nació el 3 de septiembre de 1859 en Castres, hijo de un agricultor y de una madre que se preocupó mucho por su educación. Tras una brillante formación en el liceo Louis - Legrand, fue primero en la escuela superior en 1878 y tercero en las oposiciones a profesor de filosofía. Tras trabajar como profesor en el liceo de Albi, pasó a trabajar como profesor asociado en la facultad de Letras de Toulouse.

Tras ser elegido diputado republicano en 1885, Jaurès se puso en una primera etapa del bando de los “oportunistas”. Jaurès, de centro-izquierda, apoyó a Jules Ferry, aunque su “hombre favorito” seguía siendo Léon Gambetta. Vencido en las elecciones de Carmaux en 1889 por el marqués de Solages, Jean Jaurès colaboró con la “Dépêche” y, como resultado de su trabajo y su contacto con los medios obreros y socialistas, terminó abrazando la ideología socialista.

Más tarde, el marqués de Solages, tras haber despedido al minero Calvignac, alcalde de esta pequeña localidad, porque había dejado su trabajo sin autorización para ejercer su trabajo como cargo electo, tuvo que hacer frente a una huelga. Apoyados por Jaurès, los mineros consiguieron que el gobierno volviera a aceptar a Calvignac no sin antes enfrentarse a los 1.500 soldados que habían sido convocados en nombre de la libertad laboral. El marqués dimitió y Jaurès recuperó así su escaño de diputado. Se declaró pacifista la víspera de la Primera Guerra Mundial y se opuso a la ley que establecía tres años de servicio militar, propuesta por Driant y votada en 1913. Para ello, convocó a los pacifistas a una gran reunión en el Pré Saint-Gervais el 25 de mayo de1913.

El 31 de julio de 1914, mientras se encontraba en el Café du croissant, Jaurès fue asesinado por Raoul Vilain, que fue absuelto el 29 de marzo de 1919. Finalmente, Vilain, que fue exiliado a Ibiza, fue fusilado por un grupo de republicanos españoles a principios de la guerra civil española.