
© A.S.O. Ken Livingstone
Es para mí un gran placer anunciar que el Tour de Francia 2007 tomará la salida en Londres. La capital acogerá a casi 200 de los mejores corredores ciclistas del planeta que lucharán por las calles de Londres intentando alcanzar el tan deseado y legendario maillot amarillo.
Este acontecimiento será una experiencia única: por primera vez, la carrera ciclista más importante del mundo visitará nuestra ciudad. Durante tres días, la Gran Salida presidirá las animaciones en nuestra ciudad con dos platos fuertes, la ceremonia de apertura y el prólogo, trazado sobre las calles del centro de Londres. La carrera pasará también por Kent, también conocido como el “el jardín de Inglaterra”, en el transcurso de la primera etapa que enlazará Londres y Canterbury. Dos ciudades que tanto han compartido desde hace siglos, recordemos que los Romanos construyeron Watling Street y que, más tarde, Geoffrer Chaucer estrechó aún más los lazos entre ambas al escribir los “Cuentos de Canterbury”. Una vez más, Londres y Canterbury estarán unidas esta vez en el mayor acontecimiento deportivo, popular y mediático del año.
Tres semanas después del lanzamiento de la carrera en Londres, los corredores y la caravana del Tour acompañarán el Tour a París, meta tradicional de la prueba. París y Londres, dos de las ciudades más grandes del mundo, mantienen sólidas relaciones, forjadas a través de una larga historia común. En el 2007, esta amistad llegará de nuevo a su máximo apogeo.
Mi visión de Londres es muy clara: una ciudad en la que cada vez haya más ciclistas creando así un sistema de transporte más fluido y sostenible, beneficioso para la salud de todos los londinenses. Estoy convencido de que el Tour de Francia animará a la población a utilizar más la bicicleta, ya sea para circular por la ciudad o para pasar el tiempo libre. Quizás algún londinense, inspirado por este acontecimiento, pueda convertirse en el futuro ganador del Tour de Francia, ¡quién sabe!
Ken Livingstone
Alcalde de Londres
Cuando el Tour de Francia supera sus fronteras y viaja durante unos días a un país vecino y amigo, cumple, a menudo, una doble misión.
En primer lugar, se trata de agradecer, en cierta manera, al país y a sus habitantes el papel que desempeñan, junto con los corredores que han labrado la historia de esta carrera, para mantener el esplendor del Tour. Con Brian Robinson, Tom Simpson, Barry Hoban, Robert Millar, Sean Yates y Chris Boardman, los ingleses han contribuido de manera significativa a este evento. Los medios de comunicación que cubren el Tour, entre los que encontramos este año ITV, asumirán toda la difusión. Queremos agradecer también a los cicloturistas británicos que vienen, como tantos otros, a recorrer las rutas ilustres de las montañas francesas para impregnarse del Tour y de sus itinerarios emblemáticos.
Nuestra carrera es mucho más que un acontecimiento deportivo de primer orden, es un fenómeno social, y, por ello, también queremos que apoye los grandes cambios de nuestro tiempo: el acercamiento de los pueblos y de los modos de vida, las hazañas tecnológicas (el Eurotúnel), o el redescubrimiento de montar en bicicleta como actividad de tiempo libre en el campo o incluso como medio de transporte en los centros de nuestras ciudades.
Precisamente desde este enfoque, que asocia historia y emoción, por un lado, y pragmatismo y modernidad, por otro; las autoridades londinenses, bajo la autoridad de su alcalde Ken Livingstone, han manifestado su deseo de traer el Tour de Francia al corazón de la capital británica a principios del mes de julio del 2007. La mayor competición ciclista del mundo, que recorre algunos de los lugares más prestigiosos del mundo, es mucho más que un símbolo, es la unión de dos intenciones compartidas: confirmar la vocación internacional de Londres y reforzar, al mismo tiempo, su imagen deportiva y dinámica.
De esta manera, durante cuatro o cinco días, los londinenses y, en general, los británicos podrán sentirse orgullosos de codearse con los campeones, de asistir a la presentación de los equipos, de aplaudir uno a uno a todos los corredores durante el prólogo y de participar en la Salida Oficial según las modalidades fijadas ya entre Amaury Sport Organisation, por parte de los organizadores franceses, y Transport of London, por parte de los organizadores británicos, y que pueden consultar en esta página web.
PQueda poco antes de que llegue esta cita tan esperada, pero la excitación reina ya en las calles. Nuestros anfitriones londinenses ya han dado muestras de su entusiasmo y su eficacia. Estamos convencidos, tanto ellos como nosotros, de que un Tour de Francia que se disputa entre Londres y París, entre Trafalgar Square y los Campos Elíseos, sólo puede ser un gran Tour de Francia.
¡A sus puestos!
Jean-Marie Leblanc
Directeur Général Délégué
Christian Prudhomme
Director del Tour de Francia
© A.S.O.
La permanencia de la Gran Salida, incluyendo el Centro de Prensa, quedará instalada en ExCel, el mayor centro de exposiciones y conferencias de Londres.
ExCel está situado cerca del Aeropuerto London City Airport, próximo a dos estaciones de cercanías, Custom House y Prince Regent.
Viernes, 6 de julio de 2007, se presentarán los equipos en Trafalgar Square, el corazón de Londres.
Al sur de esta plaza, se encuentra una pequeña placa que indica el Km.0, a partir del cual se calculan todas las distancias en Londres.
En esta misma plaza, se erige la columna de Nelson, rematada por la estatua del Almirante Nelson y rodeada de fuentes y con cuatro leones de bronce.
La National Gallery se encuentra en la parte norte de la plaza. En el 2003, la parte de la plaza frente a este gran museo se convirtió en zona peatonal, por la que circulan cada día miles de londinenses y de turistas.
La mayor parte de las fiestas y de las victorias se celebran aquí, por ejemplo, Año Nuevo, la victoria en el Mundial de Rugby en 2003 o la victoria en el torneo “Ashes” de críquet en el 2005.
El 7 de julio de 2007, la línea de salida estará marcada sobre Whitehall delante de Trafalgar Square: este prólogo de ocho kilómetros llevará a los corredores por delante de Downing Street y a través de Parliament Square.
Después de la primera curva, a la altura de las Casas del Parlamento, el recorrido sigue por Victoria Street, antes de rendir homenaje a la Abadía de Westminster y al Palacio de Buckingham.
De ahí, nuestros campeones pasarán por el Arco de Wellington, antes de dar una vuelta en el parque más famoso de Londres, Hyde Park.
Para terminar, los corredores recorrerán Hyde Park Corner y Constitution Hill, para terminar de forma apoteósica en The Mall, a pocos pasos del majestuoso Palacio de Buckingham…
El 8 de julio de 2007, el recorrido de la primera etapa llevará al pelotón a las ciudades más típicas y más representativas de la historia británica. La salida será en The Mall, siguiendo el itinerario por el Arco de Admiralty y a orillas del Támesis serpenteando bajo las Casas del Parlamento y el Big Ben. Los corredores atravesarán el río, pasarán por la gran noria el London Eye (el ojo de Londres), antes de girar para llegar al pie de la Catedral de San Pablo y de la Torre de Londres. El pelotón tomará entonces el Tower Bridge, el puente emblemático de la ciudad, para dirigirse, a continuación, hacia Bermondsey, Deptford y Greenwich, donde pasará por el meridiano de Greenwich, punto de referencia para el cálculo de los husos horarios. La etapa prosigue por Woolwich, Abbey Word y Erith, antes de dejar Londres para ir hacia Dartford, en Kent.
El recorrido continúa por la ciudad de Gravesend y hacia la región de Medway, dominada por la catedral y el castillo de Rochester. Luego se pasará por Maidstone, Tonbridge y Royal Tunbridge Wells. El recorrido llevará entonces al pelotón al magnífico Condado de Kent a través de la pintoresca ciudad de Tenterden y Ashford, antes de adentrarse en las calles de Canterbury para un final que dejará sin aliento.
Londres posee cinco aeropuertos: Heathrow, Gatwick, Stansted, Luton y London City. Los viajeros que vengan de más lejos aterrizarán, con toda probabilidad, en Heathrow o Gatwick. Muchas de las compañías aéreas de bajo coste vuelan a Stansted o Luton, mientras que London City, situado a cuatro kilómetros del centro de congresos ExCeL (lugar de la permanencia de la Gran Salida), ofrece vuelos regulares a París.
Además, Londres cuenta con numerosas estaciones ferroviarias. El Eurostar, el tren de alta velocidad entre París y Londres, llega a la estación de Waterloo. Victoria Station y King’s Cross son las otras dos estaciones principales. La Victoria Coach Station, situada cerca de la estación de tren con el mismo nombre, es la estación de autobuses principal para todos los trayectos europeos.
Londres posee igualmente una buena red de carreteras, gracias a sus autopistas y sus grandes ejes. Desde el continente europeo, se puede acceder a Inglaterra por ferry o por el Eurotúnel que pasa por el Canal de la Mancha.
En 1974, después de la salida desde Brest, el Tour de Francia llega a Gran Bretaña por primera vez. Suscita cierta curiosidad y admiración, sin más.
Sin embargo, veinte años más tarde, cuando el Tour atraviesa el Canal de la Mancha (¡por el túnel!) para visitar por segunda vez Inglaterra, logra un gran éxito de público en el recorrido de Dover a Brighton y luego a Portsmouth.
Desde el punto de vista histórico, Hill Burl y Charles Holland se convirtieron en los primeros corredores británicos en participar en el Tour de Francia en 1937. Hubo que esperar hasta 1955 y la primera participación de un equipo británico para que un inglés llegara a París. De los diez miembros de este equipo de 1955, solo dos, Tony Hoar y Brian Robinson, consiguieron terminar la prueba, mientras que sus compañeros de equipo se vieron obligados a retirarse.
Brian Robinson, del equipo de 1955, volvió a participar seis veces en el Tour, alzándose vencedor en dos etapas, en 1956 y 1957. Tom Simpson siguió sus pasos y disputó siete ediciones. Barry Hoban corrió doce Tours de Francia entre 1964 y 1978, haciéndose con ocho etapas. Michael Wright participó en ocho ediciones durante este periodo y se impuso en tres etapas.
Hacia finales de los años 70 y el principio de los 80, Paul Scherwen y Graham Jones disputaron siete y cinco Tours, respectivamente, mientras que Robert Millar estuvo presente en la línea de salida once veces entre 1983 y 1993, con tres victorias de etapa, así como la distinción de mejor escalador en 1984. Max Sciandri participó, por su parte, en siete Tours de Francia en los años 90 y ganó una etapa.
En 1994, Chris Boardman batió un record con su victoria en el prólogo de Lille y una media impresionante de 55,152 km/h. Sean Yates se enfundó la “túnica amarilla” ese mismo año.
En total, los corredores británicos se han hecho con 23 etapas. El primero en vestir de amarillo fue Tom Simpson en 1962, año en el que alcanzó el sexto puesto en la clasificación general final, y David Millar ha sido el último en 2000. Ese año consiguió la primera de sus tres victorias de etapa en el Tour, en la contrarreloj de la Gran Salida, que se celebró en el parque temático Futuroscope, en Poitiers.